BRASILIA
El ex ministro de Transportes de Brasil, Anderson Adauto, confesó ayer a una comisión parlamentaria que investiga denuncias de corrupción, que recurrió a una financiación ilegal en las nueve campañas electorales en las que participó en su carrera política.
"No quiero eximirme de responsabilidades, pero es cinismo decir que (el recurso a una contabilidad paralela) no existe. Claro que eso es una irresponsabilidad, pero estoy pagando por eso", sostuvo Adauto a la prensa.
"En todas las elecciones uno deja deudas. Eso es natural. Yo cerré la campaña de 2002 (en las que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva salió vencedor) igual que las otras ocho en las que participé", dijo.
Adauto, del Partido Liberal (PL), una formación aliada del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), fue ministro del presidente Lula desde enero de 2003 hasta marzo de 2004.
Según una lista del publicista Marcos Valerio, financista de préstamos millonarios para el PT, Adauto habría recibido un millón de reales (456.000 dólares, al cambio de hoy) entre mayo de 2003 y enero de 2004.
En su comparecimiento, Adauto admitió haber recibido dinero de Valerio, pero una cuantía menor (410.000 reales) para pagar deudas de su campaña para diputado en 2002. Dijo que pidió esos fondos al ex tesorero del PT, Delubio Soares.
El PT reconoce que fue creada una millonaria contabilidad no declarada, pero asegura que Soares la montó sin ninguna complicidad en el partido o el gobierno y que el dinero no fue utilizado para sobornar a congresistas como se denunció en junio. AFP