La presidenta de Antel, María Simon, afirmó que la empresa apuntará a aumentar la penetración en telefonía celular en las capas de menores ingresos de la población, para lo que aplicará subsidios o buscará alianzas con otras empresas de forma de abaratar costos.
"La idea es llegar a que los segmentos de poder adquisitivo más bajos accedan al celular haciendo un negocio con balance aceptable", dijo Simon a El País.
Las vías para lograrlos, son "darlos de forma subsidiada" y "buscar alianzas para darlos sin que signifique una pérdida compensando un margen muy escaso con una mayor cantidad de clientes", indicó ayer en un desayuno de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas.
Expresó que el objetivo es "proponer a Uruguay como laboratorio de prueba" de nuevos productos y servicios y que buscarán incentivar a productores locales de contenidos.
En el último año, el crecimiento de Ancel —que cuenta con 510.000 clientes— fue del 40%, dijo Simon. Si bien está previsto que en los primeros meses de 2006 la telefonía celular alcance a la fija —que hoy tiene más de un millón de clientes— el crecimiento de los móviles se enlentecerá hacia 2008. Ancel espera alcanzar los 600.000 clientes en 2006 y poco más de 800.000 en 2010 debido a un desaceleración del crecimiento entre 2008 —cuando tendrán poco menos de 800.000 usuarios— y ese año.
Antel también proyecta un crecimiento de la telefonía fija para dentro de cinco años de 100.000 clientes.
Simon resaltó que el directorio es proclive a "transparentar los subsidios" que se aplican a algunos "servicios de cobertura nacional" porque "aquí se ha tomado la política de que la tarifa es la misma pida uno el servicio donde lo pida" y que "la gente piense que el costo es el mismo". Señaló que la telefonía rural y los servicios de telefonía fija y de ADSL "que están alejados, resultan costosos". De todas formas, dijo que esto "no va a cambiar" a nivel tarifario.