Uruguay entregó ayer, al filo del plazo para hacerlo, en la Secretaría Administrativa del Mercosur una apelación de unas 50 páginas contra el fallo de un tribunal del bloque regional que dio la razón a Argentina en su pretensión de prohibir la entrada a su territorio de neumáticos remoldeados de fabricación local.
La apelación será estudiada por el Tribunal Permanente de Revisión que funciona en Asunción del Paraguay. Está conformado por un integrante uruguayo, uno brasileño, otro argentino, dos paraguayos uno de los cuales lo preside. Las decisiones de este tribunal son inapelables.
El diseño de la apelación estuvo a cargo de un equipo integrado por técnicos de los ministerios de Industria, de Economía y de la Cancillería. Fuentes oficiales dijeron a El País que la apelación se centra en diversos "vicios jurídicos" de la decisión cuestionada, la cual fue votada en contra por el integrante uruguayo del tribunal.
El órgano sostuvo en su fallo que los neumáticos pueden potencialmente generar un daño ambiental y ese argumento será atacado, dijeron las fuentes uruguayas. "Si el daño es potencial no se explica una medida tan drástica. Podría haber medidas intermedias porque además el daño no se demuestra", comentó una fuente. Además agregó que "Argentina no actúa con coherencia porque permite en su territorio tanto la producción de neumáticos nuevos, que hay quien sostiene que es todavía más contaminante, como la de remoldeados".
"Es muy probable que se haya utilizado un argumento ambiental para limitar el comercio, lo cual es muy peligroso", sostuvo la fuente.
La Cancillería argentina había sostenido que los neumáticos remoldeados "generalmente son provenientes de países desarrollados que, dada su escasa vida útil, terminan transformándose rápidamente en residuos, con consecuencias nocivas para la salud de las personas, animales y vegetales". Uruguay argumentará que los neumáticos remoldeados rinden como los nuevos, por lo que no se puede sostener que tengan escasa vida útil.