La Justicia procesó ayer con prisión a cuatro personas por los hechos de violencia que tuvieron lugar el viernes en la Ciudad Vieja. El juez Carlos Fernández Lecchini tipificó a la mayoría de ellos el delito de "sedición", el cual no es excarcelable. En tanto otras 11 personas fueron liberadas luego de prestar declaración durante toda la jornada del sábado y parte de la del domingo.
A tres de ellos, un hombre de iniciales I.C.C. de 19 años, y a dos mujeres cuyas iniciales son F.J.G, de 20 años y L.A.V. con 49 años de edad, se los procesó por "sedición, atentado y lesiones personales". Al cuarto, C.A.P. de 24 años, se le tipificó el delito de "sedición".
El artículo 143 del Código Penal establece que este delito alcanza a quienes sin desconocer al gobierno constituido, se alzan pública y tumultuosamente para conseguir, por fuerza o violencia, sus objetivos.
Se sanciona con penas de dos a seis años de penitenciaría y el magistrado aplicó en este caso los incisos 4to. y 5to. del mismo, que castiga a esas cuatro personas por ejercer "actos de odio o venganza en la persona o los bienes de alguna autoridad o de sus agentes" y "ejercer, con un objeto político o social, algún acto de odio o de venganza contra los particulares o cualquier clase del Estado, o contra sus bienes".
La fiscal del caso, Elsa Machado, había solicitado a Fernández Lecchini el procesamiento por "atentado", que es un delito excarcelable.
El juez estudió detenidamente todos los elementos a su alcance, entre los que se encontraban videos de los canales de televisión y grabaciones en CD de imagen pertenecientes a las cámaras de seguridad de varias instituciones financieras de la zona donde se produjeron los incidentes.
Varios agentes de Policía participaron de las instancias judiciales en carácter de testigos en esta ocasión.
ENCAPUCHADOS. El abogado de los procesados, Gustavo Salles, insistió ayer en que no existen pruebas contra sus defendidos y señaló que quienes estuvieron involucrados en los hechos de violencia "fueron encapuchados". "Repudiamos los hechos de violencia pero no existen elementos de prueba para indilgarle eso a estas personas detenidas", sostuvo el letrado.
Asimismo, insistió en que los videos de inteligencia policial evidenciaban que "a las 15 horas 26 minutos 59 segundos estaban filmando como individuos encapuchados con mochilas tomaban trozos de piedra y empezaban a munirse de esos elementos contundentes y el acto violento empieza aproximadamente una hora después, en el Juzgado de Misiones y 25 de Mayo".
Agregó que en este material "se puede ver que se estaba llevando a cabo una marcha pacífica y que los que salen a violentar son como mucho 10 individuos. De esos 10 todos actúan encapuchados de manera que no pueda haber reconocimientos", expresó Salles.
TESTIMONIOS. Salles informó que la única prueba en la que se basaron la fiscal y el juez fue la declaración de los funcionarios aprensores que, según el abogado, tuvieron todas las oportunidades del mundo de concertar sus declaraciones.
"Estaban en la sala de testigos todos debatiendo entre ellos y no hubo ningún tipo de prevención por parte del juzgado para impedir que se pudieran concertar las declaraciones de los funcionarios. Es más, los funcionarios policiales cuando declararon lo hicieron todos juntos", afirmó Salles.
Hasta las 3 de la madrugada del domingo el magistrado tomó declaraciones a 15 detenidos por los desmanes del viernes en Ciudad Vieja. Luego continuaron las instancias a partir del mediodía de ayer.
Salles, quien permanentemente se acercaba a los manifestantes para informarles del caso, aseguró que apelarán la sentencia.
Asamblea analizará "represión"
Los responsables de la coordinadora AlCarajo convocaron para el miércoles a celebrar una "asamblea abierta por la represión". Será a las 19 horas en la sede del Sindicato de trabajadores del Taxi (Suatt), en la avenida San Martín.
El encuentro es, según se anuncia, "para discutir el accionar del aparato represivo". La información circuló ayer a través de la web "www.alcarajo.entodaspartes.org".
Gustavo López, dirigente del sindicato del taxi, estuvo ayer en las cercanías del juzgado en una vigilia junto a integrantes de esa organización.
Bajo la firma de "Cuchi", una persona incluyó en esta página web la convocatoria a la asamblea para "discutir el accionar del aparato represivo". Termina el llamado instando a participar "todos contra la represión".
Asimismo, en la página web se publican varias fotos digitales de lo que denominan "vigilia" de sábado y domingo en espera del resultado de la justicia.
Consignas contra el sistema
Luego de las 19 horas de ayer, once de los detenidos el viernes fueron puestos en libertad por el juez Fernández Lecchini. Fuera de la sede judicial de la Calle Juan Carlos Gómez y al canto de "represión fascista, gobierno progresista" los esperaba una manifestación integrada por sus familiares e integrantes de la organización Plenaria Memoria y Justicia.
Fuera del Juzgado y en las proximidades de la Plaza Independencia, un grupo de personas que aguardaba a los detenidos colgó carteles y no paró de entonar cánticos contra la Policía y el gobierno. "Basta de represión contra los que luchan" y "Libertad para los presos de la Ciudad Vieja" se leía en algunos de ellos.
Representantes de la Plenaria Memoria y Justicia señalaron que en estos momentos hay cuatro presos políticos y reclamaban que el ministro del interior, José Díaz, diera "la cara por los actos represivos de la Policía".
Insistieron en sostener que quienes participaron de los destrozos del día viernes en la Ciudad Vieja no pertenecían al movimiento, y que el mismo había convocado la marcha antiimperialista pero en forma pacífica.
La Policía dispuso un vallado de seguridad pero en el momento que los detenidos salieron del Juzgado, los manifestantes lo tiraron abajo y se temió que ese hecho pudiera derivar en nuevos enfrentamientos con las fuerzas especiales apostadas en el lugar.
Allí comenzaron a cantarle a la guardia policial que se encontraba en la calle. Para evitar un nuevo choque con la policía el abogado defensor les solicitó a quienes se agrupaban allí que se retiraran pacíficamente del lugar, lo que hicieron luego de unos minutos.
La habitualmente tranquila zona de la Ciudad Vieja y Plaza Independencia se vio conmocionada durante todo el fin de semana. Sus habitantes observaban con preocupación las alternativas de la tarea judicial y el movimiento de policías y periodistas por el lugar, algo infrecuente para los días domingo.