El canciller Reinaldo Gargano y el secretario de Estado adjunto para Asuntos Hemisféricos, Thomas Shannon, firmarán mañana en Mar del Plata el tratado de inversiones entre Estados Unidos y Uruguay, con nuevos ajustes.
El embajador de Uruguay ante Estados Unidos, Carlos Gianelli, dijo a El País que "se logró un acuerdo" entre ambos gobiernos y que la intención es que en el desarrollo de la Cumbre de las Américas se firme "una nueva versión" del tratado. En la misma línea se pronunció el Encargado de Negocios de Estados Unidos ante Montevideo, James Nealon, que ratificó que el acuerdo se firmará "el 4 en Mar del Plata".
Gianelli explicó que si bien el gobierno norteamericano no aprobó en un 100% los planteos de Uruguay, en los temas sustanciales se alcanzó consenso.
En ese sentido, expresó que los cambios planteados por el presidente Tabaré Vázquez en el texto del artículo 17 fueron contemplados, pero que la solución de las controversias propuesta por el gobierno uruguayo no sería modificada. Gianelli indicó que la embajada uruguaya en Buenos Aires es la que coordina los detalles con la delegación de Estados Unidos.
El tratado fue aprobado por el anterior gobierno del presidente Jorge Batlle casi al final de su mandato, pero no fue ratificado en el Parlamento. Desde filas del Encuentro Progresista se objetó el contenido del tratado. Varios sectores habían adelantado su rechazo. Empero, ante los cuestionamientos, Vázquez, al visitar Washington en setiembre pasado, propuso a las autoridades norteamericanas la modificación de algunos de los artículos del texto.
Tras la aceptación del planteo, Gianelli fue el encargado de llevar adelante las negociaciones. Si bien la reunión entre Gargano y Shannon fue pactada, se estima que la entrevista entre Vázquez y el mandatario George Bush no se concretaría en Mar del Plata.
ARTICULOS. El principal aspecto en el que había discrepancias recaía en el artículo 17, que daba a Estados Unidos la posibilidad de impedir la protección de inversiones de países con los que no tiene relaciones diplomáticas. Vázquez planteó que se contemple para Uruguay la misma facultad y fue aceptado.
Otra de las diferencia versaba sobre el sistema de solución de controversias, aspecto en el que Uruguay propuso la formación de un tribunal arbitral integrado por representantes de ambos estados y por un país tercero neutral, dado que antes se establecía que las disputas se resolverían en la jurisdicción nacional.
En este punto, se convino que si no hay acuerdo en la designación del tercero árbitro neutral, se active una nominación a través del Ciadi, un organismo de arbitraje institucional entre estados con sede en Estados Unidos. Ese arbitraje es un tratado, del cual Uruguay es parte. La referencia a un arbitraje institucional acelera el procedimiento.
Asimismo, el tercer punto debatido refería al artículo 4º que establecía la cláusula de nación más favorecida, y según el gobierno uruguayo podría suceder que las empresas estadounidenses hubieran podido beneficiarse con cualquier acuerdo de exenciones tributarias o impositivas que acuerden los países del bloque.
Un informe de la Cancillería brasileña señaló que la ratificación del tratado de Uruguay con Estados Unidos tendría consecuencias negativas para el Mercosur. Pero, los nuevos ajustes advertirán que no habrá posibles beneficios indirectos para Estados Unidos, porque se excluirá a los países del Mercosur.
"El acuerdo cerró redondo, de 3 puntos planteados se consiguieron 2 y medio", señalaron fuentes diplomáticas. Las fuentes aclararon que aunque Estados Unidos difícilmente acepta cambiar tratados firmados de este tipo, como el documento fue suscripto cuando moría el anterior gobierno, accedió finalmente a las modificaciones. Estados Unidos es el principal socio comercial de Uruguay, seguido de Brasil y Argentina.
Durante los cinco primeros meses de 2005 EE.UU. recibió exportaciones uruguayas por 310 millones de dólares, el 40% del total.
PCU no fue informado
El Partido Comunista adoptará posición luego de conocer los contenidos del texto acordado y determinará la posición que asumirá el senador Eduardo Lorier, cuando se trate en el Parlamento. El legislador dijo a El País que oficialmente su partido no recibió información sobre la inminente firma del tratado de inversiones con Estados Unidos.
"En su momento veremos y definiremos nuestra actitud", afirmó.
A través de consignas pintadas en los muros de la capital, los comunistas rechazan el tratado al igual que el Movimiento 26 de Marzo.