El borrador de reforma tributaria prevé que los salarios e ingresos menores a cinco bases de prestación y contribución (BPC) —$ 6985— quedarán fuera del pago del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas. (IRPF)
De allí en más habrá franjas de entre más de cinco y diez BPC —$ 13.970— que pagará 10%; otra entre más de diez y quince BPC —$ 20.955— con tasa de 15%; otra entre quince y veinte BPC —$ 27.940— que será gravado con 20% y los de más de 20 BPC que tendrán una alícuota de 25%.
Según las estimaciones del Banco de Previsión Social antes del ajuste de los Consejos de Salarios poco más del 10% de los asalariados tienen retribuciones mayores a $ 14.000.
De esta manera habrá personas con salarios que van de más de tres BPC —$ 4.191— y cinco que pagan un 2% del Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP) que no tendrán gravados sus remuneraciones
En las franjas inmediatamente superiores que hoy pagan 6% de IRP podrá haber una baja en su pago cuando se le aplique el impuesto a la renta.
Esto es porque la tasa del IRPF no se calcula sobre el total sino que se realiza sobre el monto del salario por encima del monto mínimo imponible que sería de $ 6985.
Así una persona que gana $ 10.000 hoy paga $ 600 por el 6% del IRP. Con el nuevo sistema pagaría el 10% por el salario que se ubica por encima del mínimo, es decir, $ 3000, lo que da $ 300.
Por el contrario cuando crece el salario. Una persona que gane $ 30.000 paga $ 1.800 por el 6% del IRP y pasaría a aportar $ 2.300 por el 10% del salario por encima del monto imponible —$23.000.