Pasajeros debieron pasar noche en aeropuerto

Hacia las 16:30, el tumultuoso grupo de pasajeros que aún esperaba la salida de su vuelo hacia Madrid perdió toda la paciencia. Algunas personas se aferraban a los mostradores de la compañía Iberia y, desesperados, pedían alguna solución.

No es para menos: la odisea empezó el martes al mediodía, cuando de a poco llegaron al aeropuerto de Carrasco los 250 pasajeros del vuelo de Iberia 6863, y se enteraron de que tenía un retraso importante. Algunos tenían locomoción para volver a sus casas, otros debieron esperar con la esperanza de que finalmente a las 23:20 el vuelo partiría.

Sin embargo, poco imaginaron al hacer el check in a las 19:30 horas que estarían hasta las tres de la mañana en la sala de embarque. Sin nadie de la compañía que les explicara qué sucedía, debieron esperar horas antes que alguien les informara que el avión tenía un "desperfecto técnico" en las agujas indicadoras del combustible y debían volver para sus casas. Este escenario caótico entremezclaba a varias personas que, por distintos motivos, dependían del vuelo.

Por un lado, una colectividad de treinta gallegos de la Xunta de Galicia esperaban ansiosos para partir hacia España en un programa de reencuentro con sus familiares. "Hace 45 años que no voy a mi país, quiero ver a mis hermanos y tengo pocos días de vacaciones", dijo Preciosa Rey.

Más apremiados por el tiempo, los jugadores de la selección nacional de rugby, Los Teros, necesitaban partir ayer porque de lo contrario perdían las conexiones de los vuelos para llegar a Georgia, donde jugarán el domingo la Copa Intercontinental 2005.

Ayer volvieron a esperar que la compañía les ofreciera alguna solución. Tras pasar casi una noche entera en el aeropuerto, las quejas subían de volumen y recién a las 19:30, 90 de los pasajeros pudieron partir hasta Buenos Aires y de ahí hacia Madrid. Otros, esperarán hasta hoy para ver si finalmente tenían suerte.

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