Aunque se mantiene firme en su posición de no intervenir en el mercado cambiario, el equipo económico está dispuesto a actuar ante una eventual profundización de la caída del dólar pero manteniendo su política de estricto control de la inflación y a sabiendas de que que el margen de acción es "muy pequeño", según dijeron a El País fuentes del gobierno.
Sin embargo, en el Banco Central "no existe intención de cambiar el rumbo de la política" y se cree las medidas "podría tomarlas" el gobierno, dijeron a El País fuentes de la entidad.
Ayer el dólar volvió a bajar cinco centésimos, registrando la décima caída en los 18 días hábiles de lo que va del mes. (Ver nota en página 15) Para respaldar su decisión de no incidir, al menos por ahora, sobre el precio del dólar, los técnicos gubernamentales aseguran que los indicadores de exportación e inversiones no muestran un un deterioro. Asimismo, aseguraron a El País que los datos de actividad de adelanto que manejan muestran que la economía "creció mas de lo previsto" en el tercer trimestre.
Entre las opciones que tendría el gobierno para aumentar las compras de dólares, como se reclama desde el sector exportador, está alcanzar un mayor superávit fiscal o endeudarse para adquirir divisas, para lo que "el margen es muy poco", según dijeron fuentes del gobierno.
Otra opción es incrementar la cantidad de dinero en circulación posibilidad que está limitada por la necesidad de mantener el rango de inflación prevista para 2005 y para el año cerrado en setiembre de 2006, que es de entre 5% y 7%, algo que no es mal visto en Economía
En el Central admiten que si crece la demanda de dinero el Central podría expandir la cantidad de dinero por encima del rango marcado para el último trimestre del año, algo reclamado por analistas y jefes de mesa de cambios que auguran problemas de liquidez.
Fuentes del gobierno dijeron que es intención del ministro de Economía, Danilo Astori, hacer en noviembre una evaluación de la marcha de la economía y de las políticas de cara a 2006 con todos los integrantes del equipo económico, lo que podría marcar un "ajuste" en la política cambiaria.
Ayer en su primer día en el Ministerio tras su viaje a Europa Astori se concentró en el trabajo con su equipo más cercano y con la misión del FMI sin tener contactos con las autoridades del Central.
ANALISIS. Un documento de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa) analizado con Economía la semana pasada sobre la competitividad al que accedió El País, sostiene que "la capacidad de competencia todavía está en niveles elevados respecto al promedio histórico —1978-2005— aunque con una tendencia declinante".
Fuentes de Opypa dijeron a El País que la situación "no es crítica", aunque sostuvieron que "se debe monitorear" la evolución del tipo de cambio.
Los técnicos sostienen que en la medida que la caída del dólar favorece el pago de los intereses de deuda, porque se necesitan menos pesos para comprar divisas para hacerlo, el gobierno tiene un fuerte incentivo para no modificar su política respecto del dólar.
En el trabajo se identifican factores que están "presionando a la baja sobre el tipo de cambio". El principal es que "hay menos compradores de divisas", pero también destacan la afluencia de capitales al país. También menciona que las AFAPs "están cambiando la estructura del Fondo de Ahorro Previsional desdolarizándolo, por lo que presionan en menor medida al tipo de cambio".
Además, los técnicos de Opypa sostiene que la "confianza en la política monetaria del Banco Central y bajas expectativas devaluatorias entre 12 y 18 meses" son factores que empujan el dólar hacia abajo.
El informe también marca que "las empresas cambian la composición de moneda en el capital de trabajo" y las familias la moneda de sus ahorros.
El trabajo también define ganadores y perdedores de una posible apreciación del peso merced a la acción del gobierno.
Entre los que ganan están los sectores "de bajo nivel de comercio", donde se incluyen los productores avícolas, de cerdos y la horticultura y fruticultura.
Entre los que perderían están los "exportadores netos", perjudicándose la lana, el arroz, el secano, los citrus y la carne.
No está en la agenda del FMI
La misión de monitoreo del programa del Fondo Monetario Internacional (FMI) no expresó preocupación por el efecto que tendría la continua baja del dólar en la actividad económica, según dijeron a El País fuentes del Banco Central. En las entrevistas en el Central los técnicos del organismo han puesto el foco en la evolución creciente de la inflación.
Durante la asamblea del FMI en setiembre el director para el Hemisferio Occidental del organismo, Anoop Singh, dijo que no se debía "confundir" la apreciación del peso con una pérdida de competitividad.
No hay que olvidar que la baja del dólar le da más aire al gobierno para pagar su deuda, que en el corto plazo se concentra con el organismo.
Larrañaga quiere que se discuta
El presidente del Directorio el Partido Nacional, Jorge Larrañaga, planteará hoy al ministro Danilo Astori la conveniencia de convocar al Consejo de Economía Nacional —cuya creación aún no tiene sanción del Parlamento— para intentar un acuerdo a nivel de todos los sectores involucrados en la determinación de pautas sobre la política cambiaria que sigue el país.
La idea de Larrañaga, compartida por el resto de los sectores del Partido Nacional, es permitir que mediante un gran núcleo de participantes como tiene el Consejo de Economía Nacional, se estudie la situación cambiaria y pueda, eventualmente, derivar en alguna recomendación al Poder Ejecutivo.
Gremiales definen
El martes las gremiales agropecuarias e industriales acordaran la redacción final del documento en que pedirán al gobierno acciones para aumentar el tipo de cambio. Ese día los empresarios también decidirán si piden una reunión formal con el ministro Danilo Astori o si directamente publican el documento en la prensa alertando al gobierno sobre los perjuicios que les ocasiona la baja del dólar.
Pistas
REUNION. El jefe de asesores de Economía, Fernando Lorenzo, y técnicos de Opypa, evaluaron el impacto de la fuerte inversión en tierras y en el mercado inmobiliario sobre el tipo de cambio nominal y cuánto tiempo se mantendrá. También se analizó la suba salarial y el efecto del agotamiento de la capacidad instalada —que sube los márgenes de comercialización— sobre los costos de las empresas.
BCU. Estima que el shock de entrada de fondos se mantendrá en los próximos dos años.
OPYPA. Para sus técnicos la inversión en el sector agropecuario habría llegado a "un valle" estabilizándose en tanto que en la agroindustria se mantendrá niveles de suba sostenida.
ECONOMIA. Considera que en el mediano plazo el gobierno argentino seguirá impulsando un dólar alto y eso se reflejó en las proyecciones incluidas en el proyecto de Presupuesto.
RAZONES. En el BCU se asegura que tanto el incremento del gasto sobre el PIB como el aumento de la productividad —crece más el producto que el empleo— que se registran siguen impulsando la apreciación de la moneda local.