DEBORAH FRIEDMANN
A Washington Sauda es difícil que se le vaya la sonrisa de la cara. Sobre todo cuando habla de su peso y de cómo le cambió la vida el haber perdido 30 quilos. Junto con los gramos que ya no tiene también quedó atrás ser "un ciudadano de segunda". Pasó de estar encerrado en su casa frente al televisor a ser un hombre activo, que hasta corre maratones.
Sentado en la sede central de Alco, una fundación para bajar de peso orientada por el médico argentino Alberto Cormillot, cuenta que, cuando se acerca el verano las consultas a esa organización aumentan 50%.
Lo que sucede en Alco, donde hoy concurren 2.000 uruguayos, no es un fenómeno aislado. Nutricionistas dijeron a El País que por estos días se vive un verdadera explosión en las consultas que alcanza al doble, y en casos al triple, más que en el resto del año.
Se trata, sobre todo, de mujeres, que quieren bajar rápidamente de peso, ante la inminente temporada veraniega y el ya no poder esconder bajo la ropa lo que sí o sí se verá en la playa.
En Uruguay, una de cada dos personas es obesa o tiene algún grado de sobrepeso según la primer encuesta nacional de sobrepeso y obesidad realizada en 1998 por los médicos Raúl Pisabarro, Ernesto Irrazábal y Alicia Recalde.
De ellos 17% tiene diagnóstico de obesidad. A nivel de sexos, 48% de las mujeres tenían quilos de más, mientras que en los hombres la prevalencia alcanzó 53%.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) las personas con obesidad tienen un importante factor de riesgo de cardiopatía, accidentes vascular cerebral y diabetes.
Pisabarro dijo a El País que, aunque no se han hecho otros estudios, estima que los resultados del sondeo "siguen vigentes".
El tema preocupa a las autoridades de Salud Pública que en noviembre lanzarán guías de salud alimentaria, dijo a El País el director Nacional de Salud, Jorge Basso.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) hará énfasis en los adolescentes, un grupo que se alimenta especialmente mal, según Basso. En ese sentido los materiales que serán distribuidos por el gobierno darán a los jóvenes herramientas para que puedan elegir una "merienda saludable" y también orientación sobre los grupos de alimentos y la cantidad de porciones diarias que deben consumirse. (Ver nota aparte).
Los jóvenes tienen un interés especial por su apariencia física. Más de la mitad (56%) señaló que le importa "mucho" su cuerpo, según los resultados de la encuesta "Los Jóvenes en Uruguay", realizada en 2004 por el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales.
El 53% de los jóvenes declaró no hacer nada para cuidar su cuerpo. De los que sí lo hacen 8,4% optó por una dieta balanceada, 2,2% con un régimen para adelgazar y 35% deportes.
A CONSULTA. Al consultorio de la licenciada en nutrición Mercedes Delbono, vicepresidenta de la Sociedad Uruguaya para el Estudio de la Obesidad, llegan por estos días hasta el triple de consultas que en otras épocas del año. Dice que la mayoría de las mujeres quiere bajar de peso por cuestiones estéticas. Mientras, los hombres consultan cuando hay otros factores asociados a la obesidad como colesterol elevado o problemas cardiovasculares.
Entre las mujeres que atiende Delbono hay señoras de mediana edad, pero también adolescentes y niñas, que se ven enfrentadas a problemas de discriminación entre sus pares.
Delbono sostiene que para bajar de peso es necesario hacer un plan de alimentación de acuerdo a cada situación en particular, calculando el grado de sobrepeso (ver servicio).
Para elaborarlo hay que tomar en cuenta los tratamientos anteriores que realizó el paciente, los medicamentos que toma o tomó, patologías que tuvo, sexo, edad y también hábitos.
"El plan tiene que ser balanceado entre proteínas, hidratos y grasas. Además debe estar bien distribuido a lo largo del día y ser gradual", dijo a El País.
En el caso de las mujeres la dieta está en el entorno de las 1.200 calorías, cuando lo habitual es que consuman entre 1.800 a 2.200. Lo ideal, dice Delbono, es que se pierda medio quilo por semana, lo que garantiza que se elimine masa "grasa" y no muscular.
Otra cuestión fundamental es comer cada pocas horas —no dejar pasar más de tres sin ingerir alimentos—, y hacer al menos las cuatro comidas básicas (desayuno, almuerzo, merienda y cena) y dos colaciones entre ellas.
También en el consultorio de Rhonit Telias los pacientes duplican por estas horas, mayormente mujeres de entre 18 y 40 años. "Les armo un plan alimentario de acuerdo a la edad, actividad física y requerimientos que tengan. Trato que la dieta se adecue a su vida y no la vida a su dieta", comenta.
La especialista sostiene, al igual que Delbono, que lo ideal es que el paciente baje medio quilo por semana. También que se tomen un tiempo para alimentarse, con tranquilidad y sentados y que realicen actividad física al menos tres veces por semana durante una hora.
PELIGROS. Simplemente con colocar en un buscador de Internet las palabras "la mejor dieta" o copiar un régimen de una revista, se encontrarán una y mil variantes para bajar de peso. En Internet, incluso, hay varias páginas que sin ningún tipo de advertencias trasmiten hábitos que conducen a la bulimia y a la anorexia (cómo disminuir la sensación de hambre o cómo inducir al vómito).
Todos los especialistas coinciden en que la amplia mayoría de las dietas de la web y difundidas por revistas son poco recomendables, e, incluso pueden ser peligrosas.
Muchas veces son desbalanceadas, es decir que dejan afuera varios nutrientes necesarios para el organismo, explica Delbono.
"Son muchos los posibles peligros", asegura la especialista.
Señala que con ese tipo de regímenes las personas suelen perder más músculo que grasa. También que al no ser balanceadas, si son muy estrictas, pueden vincularse a trastornos alimentarios, como bulimia o la anorexia.
"Algunas dietas incluso ponen en riesgo la vida de las personas cuando son muy desbalanceadas y se baja de 1.200 calorías por día", explica.
EN MANTENIMIENTO."Bajar, baja cualquiera, el tema es mantenerlo", repiten una y otra vez personas que han hecho varias dietas una y otra vez.
Washington, de Alco, lleva 12 años en mantenimiento. "No hablamos de dieta sino de plan de alimentación. Cuando se habla de dieta es algo marcado, estricto, y nosotros consideramos que la obesidad es para siempre. Logramos estabilizarla, pero no es curable", dice Gabriela Sánchez, presidenta electa de Alco, con ocho quilos en mantenimiento luego de haber llegado a pesar 135.
Lilián Lombardi, es para sus compañeros de Alco un "ejemplo". Hace ocho años bajó en la fundación 28 quilos y nunca dejó de ir a los grupos.
Alco funciona con material enviado por su central en Buenos Aires, con pautas para cambiar los hábitos de alimentación (ver servicio). Son grupos de autoayuda coordinados por obesos recuperado en mantenimiento.
Hay grupos para personas con sobrepeso hasta 10 quilos, para adolescentes y también para obesos.
La mecánica para todos es anotar absolutamente todo lo que comen en planillas, pesarse cuando van al grupo una vez por semana y llevar adelante una gráfica con la evolución de su peso.
Sonia Pastro sabe lo que es no haber seguido las pautas de mantenimiento. Bajó en Alco de 132 a 82 quilos hace veinte años. Y un año y medio después volvió con 35 quilos de más. Ahora los volvió a bajar y desde hace tres años sigue en mantenimiento. Sigue en su peso, y exhibe con su mejor sonrisa la foto que muestra cuánto cambió.
Hay 1.000 millones de obesos en el mundo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que en en el mundo hay más de 1.000 millones de presonas con sobrepeso y que esa cifra aumentará a 1.500 millones en 2015 si se mantiene la tendencia actual.
El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo importante de las enfermedades cardiovasculares, que constitutyen la primer causa de muerte, con más de 17 millones de defunciones anuales, según la OMS.
El organismo estima que más de 75% de las mujeres mayores de 30 años en países como Barbados, Egipto, Estados Unidos, Malta, Sudáfrica y Turquía tiene sopreso. En el caso de los hombres, las cifras son similares. Más de 75% tiene sobrepeso en Alemania, Argentina, Nueva Zelanda, Reino Unido y Zamoa.
La mayor prevalencia mundial de sobrepeso corresponde a las islas Nuru y Toga del Pacífico, donde nueve de cada 10 adultos pesan más de lo que deberían.
La OMS señala también que el sobrepeso y la obesidad están aumentando de forma "espectacular" en países de bajos y medianos ingresos, debido a cambios en la dieta y menor actividad física. "El rápido aumento del sopreso y de la obesidad en muchos países de bajos y medianos ingresos auguran una carga abrumadora de enfermedades crónicas en esos países en los próximos 10 a 20 años si no se toman medidas ya", dijo en un comunicado la OMS.
Bajar con medicinas
Los médicos pueden recomendar fármacos que ayuden al paciente a bajar de peso, junto con una dieta y un programa de ejercicios.
En plaza hay de dos tipos. El Oristlitat, comercializado como Xenical, es de venta libre y su precio de lista por 42 comprimidos es de $ 1463. De todos modos, los especialistas señalaron que es recomendable que sea el médico quien lo prescriba. La sibutramina, es de venta controlada, y se comercializa bajo diversos nombres.
Sesenta comprimidos de Reducib, de 10 miligramos, salen $541.
Consejos para bajar de peso
PORCION. Achicar la porción en al menos una quinta parte
GRASAS. Disminuir grasas y azúcares. En el caso de las grasas hay que evitar comer las grasas vacunas y del pollo, mientras que la grasa de los pescados es recomendable.
LACTEOS. Consumir lácteos descremados.
CEREALES. Incrementar el consumo de cereales.
FRUTAS. Aumentar el consumo de frutas, verduras
LIQUIDOS. Tomar como mínimo dos litros diarios.
PERIODICIDAD. Comer al menos seis veces al día. Lo recomendado es no dejar pasar menos de una hora y media y más de tres entre comida y comida.
TRANQUILIDAD. Comer bocados pequeños y de forma lenta, sentado y tomándose un tiempo específicamente para eso.
EJERCICIO. Aumentar la actividad física en forma progresiva.
EVITAR. Bizcochos, tortas, panificados y masitas.
MEDICO. Ante cualqueir plan de almientación o dieta que vaya a iniciar es aconsejable visitar al médico.