El vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa, defendió ayer la iniciativa para prohibir la tenencia de tierras por parte de sociedades anónimas con acciones al portador y sostuvo que si la discusión pasa por la eventual retroactividad de la norma. "Esa es la discusión, en el Consejo de Ministros", dijo Nin, quien agregó que "todas las leyes tienen un grado de retroactividad".
Además, afirmó que cuando surgen dificultades de esa naturaleza siempre hay un plazo para adecuarse a las normas.
El vicepresidente agregó que las Sociedades Anónimas con acciones al portador son incompatibles con el impuesto a la Renta que está elaborando el equipo económico.
Nin, en declaraciones a Radio Sarandí, indicó que existen "problemas" para determinar a quién pertenece la tierra a pesar de que se sabe que existe un "fuertísimo proceso de concentración" de la misma.
Agregó que las sociedades anónimas con acciones al portador existen en "muy pocos países en el mundo, básicamente aquellos que pretenden ser paraísos fiscales" y que para "algunos casos específicos para la tenencia de la tierra a nosotros nos interesa saber quiénes son los dueños".
APOYO. A todo esto, la iniciativa comienza a recibir apoyo de las gremiales rurales. "Estamos en contra de la legislación que habilitó a las sociedades anónimas con acciones al portador para que accedan a la tierra, pero eso no quiere decir que nos neguemos a que los extranjeros puedan adquirir ese bien", dijo a El País Fernando López, presidente de Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR).
La gremial pidió el año pasado al Parlamento que se derogue la legislación, incluso fue un reclamo del Seminario sobre la temática que la gremial organizó y desarrolló en Paysandú.
"La tierra es un bien de toda la sociedad y se debe saber quién tiene la titularidad. Eso no significa estar en contra de los extranjeros", sino "frenar un avance acelerado de pérdida de soberanía, generado por un crecimiento sobredimensionado de la compra de tierras", explicó López.
La CNFR dijo no conocer el documento que Mujica envió a los legisladores, pero le parece una buena acción que "el gobierno legisle en ese sentido", principalmente cuando "se anuncia el arribo al país de nuevos capitales que invertirán cifras astronómicas y que pueden cambiar la realidad productiva".