La negociación laboral deberá encaminarse "inevitablemente" a un modelo de negociación por empresa y no solo por sector de actividad, dijo ayer el economista Juan Manuel Rodríguez en una charla del encuentro nacional de universitarios en dirección y administración. Allí mismo, los otros panelistas —el doctor Oscar Ermida y el economista Jorge Notaro— coincidieron en que dos de los principales efectos de los consejos de salarios son que hoy "todo el mundo está negociando" y que ha habido un crecimiento explosivo de las afiliación al Pit-Cnt.
Rodríguez, director de Investigación del Programa Modernización de las Relaciones Laborales en el Uruguay de la Universidad Católica, sostuvo que las diferentes situaciones de las empresas de un mismo sector hacen que sea conveniente modificar el modelo de negociación aplicado.
Aclaró que no habría rechazo sindical ni empresarial a esta propuesta, pero que ambas partes no parecen estar preparadas para ello aún. Sostuvo que "hay casos concretos que demuestran que esto es posible", y que podrían llegar a combinarse ambos modelos de negociación.
"Si no hay propuestas prácticas de cambios en los próximos meses, se reiteraría el modelo de consejos de salarios", admitió después.
Ermida —doctor en Derecho y Ciencias Sociales, y especialista principal de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay—afirmó que "hoy el tema laboral volvió a la primera plana de diarios" y que se nota un fortalecimiento de los sindicatos.
Ermida se preguntó si habrá "realmente" un aumento de salario real e indicó en ese sentido que el 9% de incremento promedio "parece ser más que recatado". Explicó que, en los hechos, los consejos de salarios representan en todos los países un intento de distribución de renta: "donde hay negociación colectiva, en general hay mejores niveles salariales".
Agregó que la negociación colectiva "es un derecho humano fundamental", permite solucionar conflictos, y tiene una función participativa: es una forma "de diálogo social".
Advirtió, sin embargo, que los "laudos" a los que se llegue podrían ser "fácilmente impugnables" —como sucedió entre 1985 y 1990— debido a la posible falta de representatividad de los delegados sindicales y de las empresas, que han sido designados por las partes y no votados en forma secreta.
Ermida también entiende que la aprobación de la ley de fueros con o sin modificaciones será el índice más importante para saber "si habrá un cambio sustantivo en el sistema laboral uruguayo o si será un cambio que no alterará el equilibrio de fuerzas".
DESAFIOS. Por su parte, Notaro —asesor del Ministerio de Trabajo— informó que a comienzos de año había 170.000 afiliados al Pit-Cnt y que en los últimos meses llegaron 50.000 nuevas solicitudes de afiliación.
"Eso es un logro y un desafío para las organizaciones sindicales, porque crecimiento explosivo no significa un aumento de fuerza", advirtió.
Notaro entiende que ahora se presenta un nuevo escenario y que otro desafío es incluir en el futuro a sectores sin participación, como las 95.000 empleadas domésticas.
El economista aseguró que la negociación laboral "crea certidumbres que contribuyen a estimular la inversión privada y a mejorar las oportunidades en el trabajo".
ETAPAS HISTORICAS
ANTES DE 1943
Sólo existía negociación colectiva en el estilo tradicional y no habían sido creados los consejos de salarios. Se encontraban "islotes" con sindicatos poderosos y un panorama general de debilidad gremial, explicó el doctor Oscar Ermida.
ENTRE 1943 Y 1967
Se produjo un cambio radical con la creación de la ley de consejos de salarios. Se aplicaba la ley "en forma ortodoxa": los sectores dictaban los laudos sin la intervención del Estado. Se produjo un aumento del salario real y consolidación de los gremios, según Ermida.
1968 A 1984
Se levantaron los consejos de salarios: dejó de haber negociación colectiva y se entró en un período de nula actividad sindical durante la dictadura.
1985 A 1990
Con el regreso a la democracia, Julio María Sanguinetti reinstaló los consejos de salarios. Ermida habla de aplicación "heterodoxa": los delegados fueron designados y el Poder Ejecutivo intervino al homologar los laudos. Se fortalecieron otra vez los sindicatos y existió un aumento del salario real.
ENTRE 1991 Y 2004
Se dejó de convocar a los consejos de salarios. Ermida entiende que se ingresó en una etapa de desregulación, flexibilidad y descenso del salario real. El economista Jorge Notaro definió a este período como "de destrucción".