Golpizas, represión sicológica, ausencia de atención a enfermos de VIH Sida y la percepción de que los reclusos del Compen (ex Comcar) están en "el reino del temor" constante, componen la serie de denuncias que realizaron en el Parlamento organizaciones de familiares de presos con patologías crónicas y graves, cuando concurrieron a brindar su punto de vista acerca del proyecto de descongestionamiento carcelario.
Advirtiendo que en las condiciones en que están viviendo los presos "puede ser que salgan más agresivos, que delincan más y que la situación se vuelva más peligrosa", los familiares denunciaron que "desde marzo, esto se endureció y mucho", según consta en la versión taquigráfica de la reunión que la comisión de Constitución y Legislación del Senado llevó a cabo el miércoles 17, a la que tuvo acceso El País.
La señora Pérez Delgado, que integra un grupo de madres de portadores de VIH reclusos en Compen, dijo que en ese lugar "existe hacinamiento, carencia total de higiene, carencia de una alimentación mínima adecuada, carencia de medicación secundaria —que debería proporcionar el Ministerio del Interior— y carencia de atención odontológica".
REPRESION. Asimismo, dijo que no hay atención sicológica "regular y efectiva" y que tiene entendido que hay "un sicólogo para 500 reclusos, por lo que, si esto es así, es imposible que pueda brindar una atención efectiva y regular".
Luego aseguró que "en los últimos tiempos, el sistema de reclusión en el Compen ha sufrido una represión continua", mencionando las restricciones en el llamado derecho a patio y en las conversaciones con la familia.
"Desde marzo, esto se endureció y mucho", sostuvo la señora.
Clara Pérez, presidenta de la "Red Nacional de Personas que Viven con VIH Sida", alertó que "en las condiciones en que están viviendo los presos, puede ser que salgan más agresivos, que delincan más y que la situación se vuelva más peligrosa".
"PICANEO". Pérez añadió que conoce "el sistema que rigió hasta marzo de este año y sé —lo veo en cada visita y concurro dos veces por semana allí— lo que pasa ahora" en el Comcar. "A partir de marzo de este año, se ha generado una especie de represión sicológica y no solamente de ese tipo, porque también ha habido golpizas, especialmente ese "picaneo" continuo como, por ejemplo, el hecho de decir: ‘Allí hay dos bolsitas de nylon que dejaron tiradas en el suelo; hoy no tienen patio’. Si los presos colgaron la ropa fuera de la celda, en las ventanas, porque son ocho personas en una celda y no tienen lugar adentro, quedan sancionados sesenta días".
También denunció que "si un preso comete el error de hablar con el Director del Compen para decirle que los están reprimiendo y le pide que por favor haga algo, al día siguiente, cuando se levanta para ir a trabajar, se encuentra con que está sancionado sesenta días sin trabajar por faltar a la verdad".
Hay "una represión sicológica permanente", sostuvo Pérez. Los presos "están de cabeza gacha metida para un lado u otro, porque se ha convertido en el reino del temor", acotó.
"Yo pregunto, ¿esto es lo que debe haber en una cárcel? A veces escucho por televisión todo lo que pasó en las cárceles durante la dictadura y les aseguro que falta muy poco para que estemos igual. Es mínimo lo que falta", reflexionó.
También habló de golpizas a los presos. Dijo que "se dan cada vez más a menudo" y que hay "una represión que no deja marcas en el cuerpo", que "es permanente y cada vez se agudiza más".
76 pacientes con VIH
Las denuncias ante la comisión legislativa se centralizaron en el Compen, establecimiento considerado por el médido del Servicio de Enfermedades Infectocontagiosas del MSP que concurre a ver a los pacientes VIH positivo, como "el punto más crítico del sistema carcelario" por la superpoblación de reclusos.
Este médico, de apellido Estévez, dijo a los senadores que "en el Compen hay una superpoblación carcelaria de 3.000 pacientes de los cuales, en este momento, tenemos diagnosticados a 76 pacientes VIH positivo y, de esta cifra, sólo 16 están en tratamiento específico con antirretroviral".
Además, señaló que hay otros pacientes con Hepatitis B y C que comparten la misma vía de contagio que aquellos con HIV y, por lo tanto, "se suman al grupo de riesgo que también pueden contraer esta enfermedad". Dijo que el problema mayor está tanto en la cárcel de Libertad como en el Compen.