El coágulo que mató a Cristo
Un médico israelí propone dejar de lado la teoría que afirma que Cristo murió de asfixia y a raíz de las heridas propinadas durante su crucifixión. El investigador, llamado Benjamín Benner, trabaja en el Centro Médico Rambam. Explicó que su hipótesis está basada en los versículos del Nuevo Testamento y en fuentes contemporáneas acerca de la crucifixión.
Su trabajo sostiene que Cristo desarrolló la denominada Trombosis de Vena Profunda en sus piernas tras ser clavado en la cruz y que el coágulo formado se trasladó a sus pulmones y apagó su vida. Benner afirma que antes de su fallecimiento, Cristo pasó 12 horas sin alimentos y agua, sufrió un intenso estrés emocional y fue golpeado y forzado a caminar hasta el sitio de su muerte llevando una pesada cruz. Su hipótesis ya es criticada por otros científicos, académicos y especialistas en la Biblia, quienes señalan que la espiritualidad de la muerte de Jesús importa más que las causas médicas.