Paysandu | Sandra Kanovich
El Teatro Florencio Sánchez de Paysandú, monumento histórico nacional, continúa cerrado desde principios de año luego que una inspección del destacamento de Bomberos inhabilitara la sala, confirmaron a El País el encargado de la Dirección de Cultura de la comuna sanducera, Antonio Logiurato y el jefe de Bomberos, Héctor Machado. La inspección referida detectó falencias en el sistema de seguridad contra incendios. El lugar sigue cerrado pese a que debería ser, en pocas semanas, la sede principal del IV Congreso Nacional y el III Internacional de Literatura del Uruguay, siendo la primera vez que este encuentro se realiza en el interior del país.
Dedicado al cuarto centenario de El Quijote de la Mancha, el congreso tiene previsto reunir desde el 19 al 21 de mayo en Paysandú, a personalidades de Italia, Argentina, Brasil, Estados Unidos, además de a los principales exponentes de las letras uruguayas.
Mientras los organizadores aguardan que los responsables adopten las medidas necesarias para la rehabilitación de la sala elegida, las autoridades municipales urgen los trámites, aunque confiesan que no pueden estimar cuando quedará todo resuelto.
EN PROBLEMAS. Las carencias de seguridad en el lugar datan de años y ya existían informes municipales y de bomberos sobre el punto. Sin embargo, Logiurato indicó que el municipio siempre cumplió con las exigencias de Bomberos y que las condiciones ahora exigidas responden al cambio de autoridades en el destacamento local y a la sensibilidad generada por el incendio en la discoteca bonaerense Cromagnon.
Para acceder a su rehabilitación y tomando en cuenta que gran parte de la estructura y ornamentos de la sala son de madera, el teatro deberá agregar unos diez extintores, además de asegurar la recarga de la veintena existente. Tambien se deberá señalizar e iluminar de mejor manera las salidas, definir nuevas salidas de emergencia y garantizar que el sistema de riego de emergencia está operativo.
El costo total rondaría los $30.000, aseguró el encargado de Cultura. Según el jerarca comunal la demora radica en que "en la intendencia los trámites no son rápidos, máxime cuando hay que conseguir dinero para pagar al contado y no puede pasar por el proceso de licitación normal".