Investigan a aduaneros de Carrasco por contrabando por U$S 500 mil

| Integran el contrabando radares, computadoras, siliconas, teléfonos celulares, entre otros productos

No es una muñeca inflable. Es un perfecto robot de cabellera rubia y rasgos delicados que camina, habla, gime y saluda. Su piel siliconada imita la humana. También tiene calor. Un motor interno le permite a la rubia escultural, pararse, abrazar a su dueño y realizar poses eróticas.

Para los usuarios de este tipo de objetos sexuales, la mujer artificial tiene un sistema interno de lubricación y es higienizada con un material que no afecta al organismo.

Este objeto integra un contrabando gigantesco detectado por la Aduana en el Aeropuerto de Carrasco el domingo 1º.

Se trata de equipos y materiales de última generación de origen norteamericano que ocupa 217 cajas. El valor de la mercadería incautada ha sido estimado por la Dirección de Aduanas en unos U$S 500 mil.

En el "matute" se destacan 41 computadoras portátiles de última generación, decenas de miras láser para revólveres y fusiles, 160 cámaras de video, tres radares náuticos, 450 implantes de silicona y 660 componentes para computadoras

A eso se le suma un equipo de golf profesional, televisores de 42 pulgadas, teléfonos celulares, materiales odontológicos y oftalmológicos y dos motores para submarinismo.

En el procedimiento, que participó el juez Letrado de 2do. Turno de Aduanas, Gustavo Pini, también se encontró en una cámara de frío 450 implantes de silicona y material quirúrgico para realizar cirugías plásticas.

El director de Aduanas, capitán de Navío (R), Luis Salvo ordenó una investigación administrativa de urgencia en el Aeropuerto de Carrasco, ya que existe la presunción de que hay funcionarios aduaneros involucrados en la maniobra.

Martha Ortiz, directora de la División de Vigilancia Aduanera, confirmó a El País la existencia de la investigación decretada por Salvo y destacó que el contrabando fue descubierto a través del "Sistema Lucía", un expediente electrónico que posee la Dirección de Aduanas.

Pablo de Sicco, director de Vigilancia Aduanera y encargado del operativo, explicó que el destino de esa carga era Bella Unión pero que es posible que la misma continuara hacia Argentina.

De Sicco afirmó que algunos de los productos incautados hace suponer que se trata de pedidos especiales de clientes.

Indicó que, con este procedimiento, la Aduana uruguaya evitó que ingresaran mercaderías ilegales a los países vecinos.

MANIOBRA. La directora Ortiz expresó que la mercadería provenía de la ciudad de Miami, Estados Unidos. Transcurrido el plazo legal para que el cargamento llegara a Bella Unión, se resolvió realizar una investigación en el propio aeropuerto.

Los aduaneros constataron que la mercadería se encontraba en condiciones irregulares, así como que también habían diferencias entre los artículos declarados y los efectivamente localizados en el interior de las cajas.

En los expedientes de la Aduana la mercadería figuraba como fuera del Aeropuerto de Carrasco.

Sin embargo, aún estaba dentro de los depósitos. La explicación brindada por los responsables de que esa mercadería aún se encontrara en la terminal aérea indicaron que el camión que las debía transportar supuestamente "no tenía capacidad" para el volumen de carga.

De Sicco expresó que la Aduana continuará con las investigaciones, ya que en este contrabando estarían involucradas personas que residen en Uruguay.

Incautan 845 cartones de cigarros brasileños

Efectivos de la 14ta. Sección de San Jacinto detuvieron, en la noche del martes 2 en la intersección de las rutas 7 y 81, a un camión con 845 cartones de cigarrillos, de marca Milenio de procedencia brasileña.

En el camión viajaban el fletero, un hombre de 30 años, y el dueño de la carga, un joven de 24. Ambos carecían de antecedentes penales.

Ya en la comisaría, el propietario de los cigarrillos confesó que había contratado el camión en la ciudad de Melo con el objetivo de llevar cigarrillos norteños y regresar a Melo con verduras adquiridas en el Mercado Modelo.

El detenido también reconoció que los cigarrillos los había adquirido en la ciudad de Aiguá y que pretendía comercializarlos en distintos puntos de la capital.

Durante el operativo, también fue llevado a declarar camión, matrícula EM 8247. Pero la Justicia lo dejó en libertad.

Mientras que el dueño de la carga fue procesado por la Justicia por el delito de contrabando.

El procedimiento se enmarcó dentro de los operativos y controles de rutas dispuestos por el Comando de la Jefatura de Canelones con la finalidad de prevenir y controlar delitos como abigeato y contrabando.

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