Roma - El anuncio de la elección de Joseph Ratzinger como el papa Benedicto XVI fue recibido por la multitud reunida en la Plaza San Pedro con coros que entonaban su nombre, al estilo de los utilizados por las hinchadas futbolísticas, pero al mismo tiempo se vieron expresiones de perplejidad y de desilusión.
"Habría preferido a Martini (con hielo y una cascarita de limón), pero bueno, el espíritu santo tiene tantos instrumentos y creo que el nuevo papa, aunque todos digan que es un conservador, será al final un grande", declaró un joven que se encontraba en la plaza en el momento en que el cardenal camerlengo pronunció el nombre del nuevo pontífice.
"No será un papa negro, no lo elegirían nunca", dijo una mujer en el momento que se supo que Ratzinger es el sucesor de Juan Pablo II.
La multitud permaneció durante varios minutos en la plaza luego de que el humo blanco anunció la elección del nuevo pontifice, a la espera de que este se asomara por el balcón central de la Basilica de San Pedro.
Se destacó un grupo de turistas alemanes que expresó alegría por la elección de Ratzinger y agitó banderas de ese país
"Será un gran papa, fue él quien ayudó a elegir a Juan Pablo II" , dijo uno de ellos.
"Esperaba que el nuevo papa se llamara Juan Pablo III. Hubiera sido una cosa maravillosa", dijo un hombre que llegó hasta San Pedro llevando a su hijo en brazos.
Una gran cantidad de jóvenes tomaron las primeras imágenes de Benedicto XVI con teléfonos celulares dotados de cámaras digitales, mientras otros los usaron para grabar las primeras palabras de Ratzinger como pontifice.
"Esta grabación la conservaré por siempre", dijo uno de los jóvenes.
"Lo único que me dejó perplejo es que no habló en primera persona, pero me parece que para hablar de si mismo dijo varias veces nosotros" , dijo un hombre llegado al lugar después del trabajo.
ANSA