Efectivos de la División Homicidios detuvieron ayer al mediodía en la zona de la Unión a un hombre de 39 años, principal sospechoso de ser el homicida de la joven meretriz de 20 años, Valeria Noemí Ormeño Larrosa.
Se trata de un hombre que había mantenido relaciones sentimentales con la muchacha pero que ya hacía un año que esta relación había terminado.
Durante ese lapso el hombre originó varios altercados al tratar de reanudar la relación, recibiendo siempre la negativa de parte Ormeño.
Ayer en la tarde el detenido fue trasladado hasta dependencias de Policía Técnica donde se le efectuaron pruebas de ADN que serán comparadas con restos de sangre que se encontró en las uñas de la víctima.
Aunque el detenido no presenta heridas ni rasguños de este tipo, fuentes de la investigación dijeron a El País que se cree estar en pistas firmes, aunque se trabaja intensamente para conseguir las pruebas necesarias ya que el detenido hasta el momento ha negado enfáticamente la autoría del homicidio.
Como informara El País, Ormeño fue ultimada a golpes en el cráneo con un objeto contundente la madrugada del sábado pasado.
El cuerpo semi desnudo fue hallado por el jardinero de la finca ubicada en Avenida Italia 6250 a las 8.30 del domingo. La joven trabajaba en el lugar, aproximadamente desde las 20.30 horas hasta la medianoche o la una de la madrugada. Ejercía la prostitución hace aproximadamente dos años.
HALLAZGO. El jardinero descubrió a la mujer oculta bajo un pino de la amplia vereda, que era donde "atendía" a la mayoría de sus "clientes".
De inmediato dio aviso a los propietarios de la finca y estos pusieron al tanto a los efectivos de la Seccional 14a. que junto a peritos de Policía Técnica y de la División Homicidios se presentaron en el lugar.
El amplio y complicado círculo que frecuentaba la meretriz, en primera instancia oscureció el trabajo de los policías.
Pero al comprobarse que la víctima no había sido violada y que tampoco el robo pareció haber sido el móvil del crimen, ya que varios objetos de valor de la joven fueron encontrados en la escena del homicidio; la hipótesis de que razones sentimentales guiaran al matador tomó fuerza entre los investigadores.
Los policías establecieron que Ormeño estaba fichada como meretriz y que vivía en las inmediaciones del parque Rivera, con dos hijos de dos y cinco años.
También que había mantenido fuertes discusiones con dos ex parejas.
Una de ellas es el ahora detenido, de quien además los policías manejan versiones acerca de que explotaba a la mujer que ya no quería mantener ningún vínculo con este hombre.
La policía espera los resultados de los peritos de Policía Técnica en tanto continúa los trabajos para hallar posibles pruebas que involucren al ahora detenido.