MALDONADO | M. GALLARDO
La administración del intendente Enrique Antía reiteró este jueves su pedido de autorización a la Junta Departamental de Maldonado para poder enajenar varios inmuebles de propiedad municipal considerados como prescindibles. Con esta operación la comuna espera reunir dinero suficiente para construir una serie de obras de infraestructura en las principales ciudades del departamento.
Se trata de un planteo similar al que la comuna remitió en el año 2001 al deliberativo departamental. En esa oportunidad, el expediente no llegó a ser tratado por los ediles por lo que nunca se concretó, explicó el prosecretario municipal, Alvaro Villegas.
El funcionario también explicó que la venta de los inmuebles deberá ser coordinada por una comisión de asesoramiento y seguimiento integrada por representantes del ejecutivo y del legislativo departamental.
La venta, según señaló, deberá efectuarse por medio de un llamado a oferta de precios mediante un pliego de condiciones de acuerdo a lo que establece el Texto Ordenado de Contabilidad en la materia.
Según Villegas, los terrenos en cuestión fueron avaluados en unos U$S 3.682.500, lo que implica que con su venta la comuna podrá hacerse de los dineros necesarios para llevar adelante una serie de obras de infraestructura necesarias en varias zonas del departamento, especialmente en los barrios con más dificultades de tipo social y económica.
Parte del dinero obtenido, U$S 2.100.000, sería destinado a la compra de una cartera de tierras y a la construcción de la infraestructura necesaria para atender las necesidades de 900 familias residentes en los barrios Kennedy y El Placer, que deberán ser reubicadas en el este de la capital departamental.
Sobre este punto, Villegas reveló que un estudio efectuado por la Dirección General de Promoción Social estimó que contemplar las aspiraciones de las personas que actualmente viven en los referidos asentamientos supondrá la compra de entre 280 y 300 parcelas de terreno de una superficie entre 150 y 200 metros cuadrados cada uno.
Para las 600 soluciones restantes se necesita una superficie de unas doce hectáreas cuyo valor de mercado, en la actualidad, se encuentra entre los U$S 9 y los U$S 11 el metro cuadrado, por lo que el monto total para esta solución sería de U$S 1.200.000.
Otros 900 mil dólares serían destinados a la infraestructura propia de los fraccionamientos (calle, energía eléctrica, iluminación, servicios de agua y saneamiento) donde se instalarían las familias provenientes de los dos barrios en cuestión.