Tras 7 años de viaje, sonda llegó a Titán

| Esperan encontrar en este lejano cuerpo celeste las condiciones que había en la Tierra hace 3.800 millones de años

DARMSTADT, Alemania

AP, AFP y ANSA

Una sonda espacial europea entró ayer en la nebulosa atmósfera de la luna mayor de Saturno, Titán, abrió su paracaídas automático y se posó sobre su misteriosa superficie, dijeron los controladores de la misión, la primera que posa un vehículo espacial sobre un cuerpo celeste tan lejos de la Tierra.

Los funcionarios, que han esperado siete años para que Huygens llegase a su destino, tenían lágrimas en los ojos cuando recibieron las primeras señales de que la sonda transmitía datos a su nave nodriza, la cápsula espacial internacional Cassini.

Hyugens se desprendió de Cassini la víspera de Navidad para comenzar su viaje a Titán posarse en la superficie de la primera luna no terrestre explorada por una sonda de fabricación humana.

La sonda lleva el nombre del holandés Christiaan Huygens, que descubrió Titán en 1655 gracias a un telescopio hecho por él mismo, y explorará in situ ese entorno sin par, uno de los más misteriosos del sistema solar, que los científicos piensan que es parecido al de la atmósfera de la Tierra primitiva.

"Es como una máquina del tiempo. Deberíamos encontrar en Titán las condiciones que prevalecieron en la Tierra hace 3.800 millones de años, antes de la aparición de la vida", explica el director de la misión Huygens en la ESA, Jean-Pierre Lebreton. La sonda lleva instrumentos para determinar la composición atmosférica titánica, y averiguar si su superficie presenta los fríos lagos de metano líquido que le atribuyen los científicos. Entre los objetivos de la misión, se encuentra el de establecer la composición general y el estado físico tanto de la atmósfera de Saturno como de Titán, su luna más lejana, así como la de los anillos de ese planeta.

ALUNIZAJE. Al momento de desprenderse de Cassini, en las primeras horas de la mañana de Navidad, "la sonda atravesó el frío extremo del espacio profundo, donde el Sol se encontraba tan lejos que apenas parecía un punto luminoso, como una pequeña estrella". "Pero esta mañana, cuando la sonda comenzó su ingreso a la atmósfera de Titán, se comportó como si fuera un meteorito", observó el responsable para los programas de la ESA para la exploración del sistema solar, Marcello Coradini.

Huygens penetró la atmósfera de la más grande luna de Saturno a una velocidad ciertamente meteórica, de 18.000 kilómetros por hora, durante la cual atravesó temperaturas de entre 1.000 y 2.000 grados centígrados.

Luego, la sonda tuvo que realizar una violenta frenada, para lo cual fueron abiertos sus tres paracaídas, que ayudaron a estabilizar la velocidad a 1.400 kilómetros por hora, en lo que fue la primera fase del descenso.

A partir de ahí, la velocidad fue sucesivamente decreciendo, de 300 a 50, hasta llegar a los 20 kilómetros por hora. Pero en el transcurso de esa maniobra, la nave debió sortear una lluvia de moléculas orgánicas, densa y viscosa, que caían sobre la sonda.

Fue su decisiva resistencia lo que permitió a Huygens realizar un apoyo "dulce" sobre la superficie de Titán.

Pudo posarse sobre una superficie líquida, quizás en uno de los lagos de etano y metano, o incluso haber tocado una superficie sólida, de rocas o hielo, y habría seguido enviando señales, evaluó el experto.

Siete años después de haber salido de la Tierra, y luego de recorrer más de 3.000 millones de kilómetros, la sonda tendrá menos de tres horas para realizar su desafío científico.

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