FRAY BENTOS |
Jorge Luis Vittori
En Río Negro un movimiento impulsa la medida de que la policía esté desarmada cuando no se encuentra cumpliendo servicios y también proponen que solo con una clara justificación los ciudadanos puedan tener armas en sus casas.
Se trata del "Grupo Pro Mejoramiento de la Convivencia Social" integrado por representantes de distintos sectores de la sociedad que elevó una carta al Ministerio del Interior sugiriendo una serie de cambios a la actual reglamentación de porte y tenencia de armas.
Por su parte fuentes de la Jefatura de Policía indicaron a El País que no hay razones estadísticas y menos de seguridad para que el funcionario policial abandone su arma de reglamento ya que "el policía nunca abandona su función y está obligado a actuar ante la comisión de cualquier delito esté de servicio o no, vaya uniformado o no", explicaron las fuentes y agregaron que hay decenas de casos que se ven mes a mes de delincuntes son detenidos por actuación de policías que no están en su horario. "¿Qué sería si tuvieran que correr a un rapiñero desarmados?", se preguntaron las fuentes al tiempo que señlaron que este tipo de planteos es el primero que se recibe.
En lo que refiere a la limitacion de tenecia de armas la jerarquia en seguridad consultada indicó que "las armas en las casas ocasionan más problemas que otra cosa. Parece adecuado que estas estén solo en manos de la Policía o de aquellos ciudadanos que por razones muy específicas deban tenerlas. Pero el cambio en la reglamentación no depende de la Policía", expresaron las fuentes.
"El grupo se está movilizando en pro de un desarme civil. Hay un incremento de hechos delictivos y un incremento de los accidentes con armas de fuego por un uso inapropiado", dijo Fernández. "En nuestro país existen más de medio millón de armas registradas y hay un número mayor clandestinas que están dentro de los domicilios particulares donde se carece de medidas de seguridad adecuadas y sin que la tenencia de esas armas se justifique".
50 TIROS. Elbio Fernández señaló que "constatamos que durante la zafra de cacería de liebres, en nuestro departamento hubo entre 250 a 300 personas que como promedio efectuaban 50 disparos por noche, en campos que en su gran mayoría no contaban con los permisos de sus dueños para entrar y sin que exista para estos casos un control adecuado por parte de las autoridades lo que llevó a un creciente aumento, durante ese lapso, de los delitos de abigeato".
Los integrantes de este grupo quieren que el Ministerio del Interior reglamente el uso de las armas dentro de las fuerzas policiales limitando el porte de las mismas a las horas de servicio evitando de esta manera la participación de armas reglamentarias en accidentes e incidentes domiciliarios.
El último accidente
Hace poco más de un mes, un menor de 13 años fue baleado accidentalmente por un amigo y compañero de escuela con el cual jugaba en los fondos de la casa de este último en la Unión.El menor de 12 años autor del disparo había tomado una escopeta calibre 16 subiéndose a una silla para alcanzarla ya que estaba colgada encima de una puerta.
Los perdigones no alcanzaron a tocar órganos como el oído o el cerebro pero la estructura dental y parte de la cara del niño fueron gravemente dañadas por los proyectiles.