Lula promete solución para espinoso tema de archivos de dictadura

Brasilia - El presidente Luiz Inacio Lula da Silva se comprometió a encontrar una solución "en la hora correcta" y de la forma correcta para el espinoso tema de archivos de la dictadura de Brasil, entre 1964 y 1985.

"He dicho que no voy a jugar con la economía. De la misma forma digo que es necesaria responsabilidad con la democracia, que nos costó tanto", dijo Lula en declaraciones exclusivas publicadas hoy en el diario O Globo .

"No vamos a tratar de un asunto de estos creando sobresaltos o haciendo carnaval", agregó el mandatario interrogado sobre el caso de los archivos secretos.

Pero, agregó que "todos pueden estar seguros que encontraremos una solución, en la hora correcta y de la forma correcta" para el tema de los archivos de la dictadura, que son centro de presiones de fuerzas políticas, grupos humanitarios e incluso militantes del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), para que el gobierno levante la reserva que protege a esos documentos.

Un decreto de diciembre del 2002 del entonces presidente Fernando Henrique Cardoso extendió por 50 años la prohibición de divulgar el contenido de los archivos militares.

La medida de Cardoso, solo una semana antes de entregar el gobierno a su sucesor, fue vista como una protección para la forma en que los militares condujeron la "guerra sucia" que se produjo en Brasil contra fuerzas opositoras de izquierda.

En Brasil, el número de muertos y desaparecidos durante los 21 años de dictadura (1964-85) fue de algunas centenas, pero se desconoce el número exacto de cuántos murieron por causa de las acciones de los servicios de seguridad. En otros países del Cono Sur, donde hubo dictaduras militares, los muertos y desparecidos suman millares.

En los últimos días ese decreto es punto focal de la disputa porque su modificación permitiría conocer casos como el de un periodista muerto en una sede policial en Sao Paulo en 1975.

El pasado 17 de octubre el diario Correio Braziliense publicó tres fotos que serían del periodista Vladimir Herzog, desnudo y humillado. El periodista murió poco después de comparecer ante el temido departamento de operaciones y defensa interna en los años de la dictadura.

Al día siguiente de su comparecencia, la noche del 24 de octubre de 1975, en Sao Paulo, el ejército divulgó una fotografía en la que Herzog aparecía ahorcado, colgado de un cinturón.

Pero hasta ahora nunca se informó como el periodista habría logrado maniobrar para poder colgarse, pues para conseguir el ahorcamiento habría tenido que flexionar las piernas debido a la baja altura en que el cinturón estaba amarrado.

Informes posteriores mostraron que el cuerpo del periodista estaba cubierto de hematomas y tenía roto algunos huesos.

Activistas de derechos humanos afirman que las fotos revelan las torturas realizadas durante la dictadura.

Joao Paulo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados, por su parte, anunció ya la creación de un comité legislativo que investigue cómo fue realizada en otros países la apertura de archivos reservados.

Cunha, quien el miércoles se reunió tanto como el ministro de Defensa, José Viegas, como con el comandante del Ejército, general Francisco Albuquerque, es partidario de revisar documentos, pero dependiendo de su "tenor".

"Brasil no será ni el primero ni el último país en enfrentar ese debate. Las personas necesitan tener cautela y saber separar con claridad qué hacer con cada uno de los documentos", aseguró Cunha en declaraciones difundidas por la Cámara.

AP

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