Astrofísica española descubre "carambola" de estrellas

París - La explosión de una estrella masiva, cuya "luz fósil" fue observada hace cuatro siglos por el danés Tycho Brahe, dando un vuelco a la astronomía, fue causada por una "enana blanca", tal vez su estrella acompañante, afirmó este jueves la astrofísica española Pilar Ruiz Lapuente.

Ruiz Lapuente, profesora en la Universidad de Barcelona (noreste de España) y gran especialista de las llamadas "supernovas", sostiene en la revista especializada Nature de este jueves que esa "estrella compañera" habría sido chocada y propulsada en el espacio por la estrella masiva.

El 11 de noviembre de 1572, Tycho Brahe observó, en la constelaión de Casiopea, una "nueva estrella", muy brillante.

Los astrónomos se darían cuenta más tarde que en realidad su colega danés no había visto el nacimiento de una estrella, sino su muerte: una supernova.

Los restos de la estrella masiva que explotó son visibles aún, mediante radio y en rayos X.

La llamada supernova Tycho Brahe (SN 1572), piensan los astrónomos, era aparentemente una supernova de tipo Ia. Una supernova de este tipo es la explosión de una estrella que tenía en torno a ella otra estrella, de masa inferior (una enana blanca), a la que "absorbió" en parte.

Las supernovas de tipo Ia son particularmente luminosas, generando una luz 10.000 millones de veces más fuerte que la del sol. Fue esto lo que llevó a los científicos a utilizarlas como "modelos de luz" para calcular su alejamiento y, posteriormente, las grandes distancias en el Universo.

Después de haber precisado la posición de la SN 1572 gracias a los datos de dos observatorios espaciales en astronomía, Pilar Ruiz Lapuente y sus colegas estudiaron en detalle el cielo en los alrededores de la supernova, con el telescopio William Herschel, en la isla de Las Palmas (Canarias).

De esta forma, el equipo de observadores descubrió en esa región, a 10.000 años luz de la Tierra, una estrella "anormal" que no sigue el movimiento general y se desplaza a una velocidad más elevada que las otras estrellas.

Esta estrella, Tycho G, una enana blanca (una estrella de masa vecina a 1,4 veces la del sol) es la estrella compañera de la que explotó.

Después de haber sido "comida" en parte, fue violentamente expulsada mediante un estallido y de esta forma adquirió su velocidad de desplazamiento y su dirección "anormales".

Desde hace varios años Pilar Ruiz Lapuente, responsable del grupo de Supernova Cosmology Project, observa las "estrellas en explosión" con los telescopios de La Palma, en Canarias.

En 1997, en una entrevista con el diario español El País, la científica señalaba que la magnitud de la explosión impedía determinar con exactitud cuál era "la estrella compañera", siendo ese uno de los grandes misterios por despejar de la astrofísica moderna.

Una de las hipótesis que avanzaba era "una transferencia de materia de una estrella a otra. Se trataría de una supergigante o una subgigante que todavía está quemando combustible que absorbe la materia de la compañera".

AFP

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar