LOURDES FERNANDEZ CESAR BIANCHI
En la noche del domingo fueron robadas cuatro de las siete columnas del alumbrado público en la Plaza Guernica, ubicada en el Parque Batlle. Por otra parte, el mes pasado robaron en una noche, las 40 bombitas de luz que tiene la Plaza Libertad en el Centro. Ambos ejemplos ilustran una situación que se repite con mucha frecuencia en estos últimos meses.
El alumbrado público —espacios verdes y vías de tránsito— es de competencia de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) y los cada vez más comunes actos de vandalismo afectan los planes de obra de la comuna.
En Montevideo hay un total de 74.753 luminarias. De las mismas 71.043 están en la vía pública y 3.710 en espacios públicos (parques y plazas).
"Si se sigue trabajando al ritmo actual de colocación, para el año 2008 Montevideo estará toda iluminada", estimó Eleonora Bianchi, directora de la división región Este de la Intendencia Municipal de Montevideo. Para cubrir toda la ciudad se necesitan 81.937 luminarias.
Este año, la Unidad Técnica de Alumbrado Público registró el robo de 25 kilómetros de cable, mientras que el año pasado no tuvieron problemas de esta magnitud. Para reponer, la comuna debió comprar unos 30 kilómetros de tendido, cantidad prevista para todo un año.
Los faroles ornamentales, ubicados fundamentalmente en el Prado, Capurro, en las principales plazas de la ciudad y en rambla nueva del Cerro, fueron varias veces robados.
En vista de la cantidad de hurtos, la comuna debió coordinar esfuerzos con Jefatura de Policía para intentar frenar la ola de robos. La jerarca destacó que apenas se registra un incidente se hace la denuncia a la seccional correspondiente y de esa forma se ha podido recuperar material.
Del mismo modo, las autoridades de la Intendencia debieron tomar medidas de seguridad con los tableros eléctricos que hay en la calle debido a que comúnmente les apagan todas las luces para robar.
"Debimos ponerle rejas alrededor. Todos estos robos han afectado mucho toda la obra nueva, nos restan parte del presupuesto, afecta el plan de obras del municipio para el quinquenio", dijo la jerarca municipal.
Bianchi informó que la IMM tiene $ 22 millones anuales para obra nueva y $ 21 millones para gastos de mantenimiento. Por otra parte se destinan $ 180 millones por consumo de luz por año. El presupuesto es el mismo desde hace unos años.
"Ya hemos llegado a una situación en la que no sólo nos robaban obra que ya estaba funcionando sino que estábamos instalando luminarias nuevas, íbamos al día siguiente y se la habían llevado", sostuvo.
RESPUESTA. Para agilizar los trámites, en el 2001 la comuna capitalina implementó un sistema informático denominado Sistema de Gestión de Alumbrado (SGA) por el cual cuando un vecino realiza un reclamo en su comunal, automáticamente llega a las dependencias centrales para ser evaluado.
De esa manera, los técnicos de la unidad analizan en forma diaria los reclamos presentados y elevan una orden de trabajo que la cuadrilla en menos de 24 horas.
Hasta que se empezó a implementar el sistema, la Intendencia demoraba en promedio unos 20 días para reparar los daños del alumbrado, mientras que actualmente las reparaciones simples o la reposición de bombitas tiene un tiempo de espera de tres días.
En caso de robo del equipamiento, se demora entre 10 y 15 días en restituir los elementos y en caso de hurto de cables los vecinos deben aguardar más tiempo debido a que a la comuna le significa un gasto doble.
Según Edward Rivero, encargado de mantenimiento de la Unidad Técnica de Alumbrado Público, el promedio de demora en la atención es de dos a tres días, aunque en el caso de los zonales 12, 13 y 14 se demoró entre cuatro y cinco jornadas, dado el hurto de las líneas.
Cardozo dijo que tienen un 97% de luces encendidas y que los reclamos se atienden antes de las 48 horas sin recurrir a las cuadrillas especiales de la Unidad Técnica. Estimó que reciben entre cuatro y cinco reclamos por día. También sostuvo que es muy común el hurto de líneas en Camino Tomkinson, Manuel Las Flores y Camino Gori.
Uno de los proyectos de la IMM, en relación a la reparación del alumbrado, es llegar a adelantarse a los reclamos de los vecinos, realizando más relevamientos.
"En el mes de octubre, la Intendencia le informa a cada uno de los 18 Centros Comunales el dinero disponible para realizar nuevas obras de alumbrado y en función de las necesidades del barrio se hace la planificación anual junto a los vecinos", dijo Bianchi.
En base a los recursos disponibles, los integrantes de los Concejos Vecinales elaboran una lista de calles que necesitan alumbrado y la comuna realiza las obras necesarias al año siguiente. En agosto de este año se terminarán de ejecutar las obras programadas por el presupuesto 2003.
"A partir de agosto empezaremos a ejecutar el presupuesto 2004, vamos avanzando comunal por comunal, al tiempo que discutimos sobre la marcha con las comisiones de obra de cada lugar si aparecen nuevas demandas, si tenemos dificultades en el mantenimiento", informó Bianchi.
La Intendencia prioriza los trabajos en determinados barrios de la ciudad. El área central tiene iluminación desde antes que los barrios periféricos, es por eso que hay zonas que están casi cubiertas como ser Pocitos, Malvín y Buceo.
RECLAMOS. La zona 7 (Buceo, Malvín y Punta Gorda), 15 (La Figurita, Cerrito, Aires Puros) y 16 (Bella Vista, Capurro, 19 de Abril), por ejemplo, tienen un promedio de entre 2.000 y 2.500 "colgantes" o focos de alumbrado público. Mientras, el zonal 9 (Maroñas, Ituzaingó, Punta de Rieles) o el 14 tienen casi 6.000 focos.
El zonal 12 realizó 171 reclamos en marzo, 267 denuncias se efectuaron en el Centro Comunal 13 y 334 en el zonal 14, el de mayor reclamos por alumbrado público.
Las zonas que tuvieron menos fueron la 18 (Paso de la Arena, Santiago Vázquez y Los Bulevares, entre otros) con apenas 34 reclamos en este sentido y la 4 (La Blanqueada, Tres Cruces y Parque Batlle) con sólo 45 durante marzo.
Un 65% de los 1.866 reclamos de abril por alumbrado público, en tanto, se atendieron en menos de tres días, dijo Rivero. El promedio de luces encendidas oscila entre 97,5% y 98%.
Entre el 30 y el 40% de los reclamos en los zonales 12, 13 y 14 se deben a hurtos de líneas, afirmó Rivero.
También son frecuentes víctimas de los vándalos el Rosedal del Prado (zonal 15) y calles aisladas en el barrio Borro (zonal 11) o ramblas del Cerro, como la rambla Suiza, donde "muchos rompen los focos a propósito, para que no haya luz".
"En las canteras del Parque Rodó viven rompiendo las luces. Y usted ni se imagina lo que es en otras zonas más cómodas como Carrasco o la rambla de Pocitos", agregó Rivero, de la Unidad Técnica de Alumbrado Público de la Intendencia.
En el centro comunal 2 (Cordón, Palermo, La Comercial y Parque Rodó) no tienen ningún tipo de problemas con el alumbrado. "Respondemos a los reclamos en el día", se jactó Graciela Calce, directora del Centro Comunal 2.
Miles de reclamos
En marzo la Intendencia recibió 2.273 reclamos por alumbrado público y en abril 1.866 en Montevideo, a través del sistema Sistema de Gestión de Alumbrado (SGA).
En las zonas 12 (Colón, Lezica y Melilla, entre otros), 13 (Sayago, Conciliación y Peñarol) y 14 (entre otros barrios incluye Paso Molino, Belvedere y La Teja) estuvieron los más grandes problemas de alumbrado de la capital en lo que va del año, con el agravante de denuncias de hurtos de las líneas. De los 2.273 reclamos de marzo, 72,5% en menos de 72 horas y 24,5% en menos de 10 días.
La IMM realiza convenios para instalar luminarias
La directora de región Este de la comuna, Eleonora Bianchi, dijo que la IMM mantiene varios convenios con los vecinos para solucionar los problemas de alumbrado. Es así que los interesados pueden solicitarle a la comuna los servicios de alumbrado, pero deben abonar parte de la obra.
"Si hay alguna calle del barrio que no fue priorizada en el colectivo de vecinos, pero los habitantes de una cuadra se ponen de acuerdo podemos llegar a un convenio —como ya ha sucedido—, tanto con vecinos como con instituciones", dijo. "Así es que discutimos con ellos que tipo de iluminación quieren, vamos realizando nuestro proyecto y negociamos también cuál puede ser el aporte. Obviamente ahí hay un cargo para el vecino más alto", agregó.
Bianchi dijo que hasta 2002 el vecino aportaba el 4% del gasto de los materiales y trabajo insumido. Esto ya no es así. "Los vecinos pueden ahora hacer un depósito en una cuenta y nosotros ejecutamos la obra. Hasta el 2002 siempre había aporte vecinal, entre un cuatro y un siete por ciento del total de la obra, según la zona", ejemplificó. Una columna, con iluminación, tiene un costo de $ 2.000.
"Al momento que comienza la crisis económica resultaba más difícil el aporte vecinal y decidimos asumir el costo total de la obra, por lo tanto apareció esta modalidad. Además como se han agudizado tanto los temas de inseguridad, muchas veces nos reclaman el alumbrado de algunas calles que todavía no tenemos previstas", sostuvo la jerarca.
Los convenios con los vecinos pueden demorar de seis a ocho meses. "Cuando hay una urgencia nosotros actuamos igual. Por ejemplo, en casos de violencia".