El G8, que reúne a los países más desarrollados y a Rusia, hizo ayer un llamamiento a los países exportadores de petróleo para que incrementen su producción ya que el encarecimiento del crudo es un "riesgo" para la economía mundial.
De hecho, la amenaza que supone el precio de la energía fue el hilo central de la reunión ministerial que durante el fin de semana celebraron en Nueva York los siete países más industrializados (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón), más Rusia.
Este encuentro ha servido para preparar la agenda de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del G8, que se celebrará en Sea Island (Georgia, EE.UU.) del 8 al 10 de junio.
El G8 reconoce la "fortaleza" de la economía mundial, que está creciendo a tasas del 4,25%, la cifra más alta de los últimos quince años, según apuntó en rueda de prensa el secretario del Tesoro estadounidense, John Snow, gracias a las reformas estructurales que han aplicado algunos países.
No obstante, el encarecimiento del petróleo, que llegó a marcar máximos históricos en el mercado de Nueva York por encima de U$S 40, se ha convertido en una nube.
"Subidas excesivas en el precio del petróleo pueden abortar la recuperación económica, iniciar un proceso inflacionista, y perjudicar tanto a los países desarrollados como a los más débiles", aseguró el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, el español Joaquín Almunia.
"Hay que buscar el equilibrio en los precios, porque a todos nos interesa que la recuperación económica se extienda en el tiempo, tanto a los países productores como a los importadores", añadió el comisario, quien consideró que el precio actual del crudo no supone un riesgo para la inflación en Europa.
Los ministros no discutieron en la reunión qué precio sería el adecuado para no perjudicar al crecimiento económico, pero Snow dijo que el barril del crudo se tendría que mover entre los 22 y los 28 dólares.
Los responsables económicos acordaron pedir a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que aumenten su producción para asegurar que los precios del crudo "vuelvan a los niveles apropiados para un crecimiento económico estable y sostenido en el tiempo".
Además, decidieron trasladar esta decisión de manera individual a los países con los que los miembros del G8 mantienen relaciones bilaterales.
El ministro francés, Nicolás Sarkozy, anunció su próximo viaje a Argelia donde explicará que "el alza del crudo supone un serio riesgo para la economía de los países productores y para los consumidores", según dijo a la prensa.
El grupo del G8 ha recibido con buenos ojos la decisión de Arabia Saudí de incrementar de manera unilateral su oferta. La OPEP, sin embargo, postergó el sábado cualquier decisión sobre un alza en la producción hasta el próximo 3 de junio, día en que deliberará en Beirut.