Los funcionarios de la salud privada vuelven a paralizar sus actividades mañana en reclamo de un ajuste salarial, soluciones de fondo para la crisis mutual y la reincorporación de los trabajadores de la exCima. En esta oportunidad el paro se extenderá durante toda la jornada e incluirá ocupaciones de los locales de las mutualistas.
La dirigente de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS), Carmen Millán, explicó que el salario promedio del sector ha caído un 40 por ciento y que no se produce un ajuste desde hace 39 meses. Por ese motivo, el gremio reclama que se instaure una negociación colectiva con el fin de acordar un ajuste en el próximo aumento de la cuota mutual —que se produciría en junio—. La FUS ya tuvo una reunión con el ministro de Trabajo, Santiago Pérez del Castillo, para plantearle el reclamo.
Con esta paralización, la FUS vuelve a insistir en que se apliquen medidas de fondo que eviten nuevos cierres de instituciones. La federación reclama que se instrumenten las medidas acordadas en el Documento del 4 de Abril, por entender que allí están todos los caminos que deben recorrerse para paliar la crisis, fruto de la discusión de todos los actores de la salud privada.
En la plataforma de la FUS también está incluida la situación de los trabajadores de la exCima. Este tema ingresa en momentos claves, ya que a fines de este mes, el Ministerio de Salud Pública (MSP) sabrá cómo se repartieron los socios de la mutualista clausurada en virtud de que recibirá los padrones actualizados. El viernes 30, la FUS participará con jerarcas ministeriales de la primera reunión de la comisión de seguimiento, que tiene el objetivo de supervisar la absorción de los funcionarios de Cima. "A partir del próximo mes ya tiene que comenzar la reincorporación de los trabajadores", explicó Millán.
FIDEICOMISO. Sin embargo, el gremio está satisfecho con el avance del fondo de recuperación de las deudas salariales instrumentado por el Poder Ejecutivo. Millán confirmó a El País que en marzo los funcionarios de las cinco empresas que adhirieron al mecanismo ya cobraron las cuotas correspondientes a enero y febrero. Se trata de las empresas Casmu, Casa de Galicia, Impasa y Hospital Evangélico. Estaban también incluidos en este sistema los trabajadores de CIMA, pero el cierre de la institución cortó la posibilidad de cobrar sus deudas a través del fideicomiso, creado a través de un porcentaje del último aumento de la cuota mutual.