En la primera de ayer en Maroñas, a la altura de los 1.100 metros, Doña Bárbara, al tropezar, dio por tierra con Sebastián Rodríguez. Fue asistido de inmediato y se pudo constatar que felizmente el correcto jinete no había sufrido daños importantes y sólo presentaba dolores provocados por el fuerte revolcón.