Buenos Aires - El ídolo futbolístico Diego Maradona afrontaba hoy la crucial jugada de superar su infección pulmonar y respirar por sus propios medios, señalada como prioridad por sus médicos en el difícil partido por recuperar su salud, que demandará una larga hospitalización.
Maradona, de 43 años, experimentó algunas mejorías desde que ingresó el domingo también con una afección cardíaca en una clínica privada de Buenos Aires, pero su estado es aún grave y requiere respiración artificial, informó el establecimiento en el último parte, divulgado el martes.
Su médico personal, Alfredo Cahe, advirtió que al ex capitán de la selección argentina le espera una larga internación.
"La prioridad es controlar la infección pulmonar producto de haber aspirado su propio vómito", dijo una fuente médica consultada por el diario deportivo Olé.
Añadió que dos hemocultivos "dieron positivo con crecimiento de una bacteria tipo coco en cadena" que en principio sería sencilla de combatir con un antibiótico.
Se espera que el próximo parte médico sobre la salud del campeón mundial en México-86 sea difundido sobre el mediodía del miércoles, luego del único reporte conocido en la víspera.
El martes, Cahe dijo que estaba "un poco mejor que ayer (lunes)" y señaló que "estamos avanzando paso a paso, pero todavía es muy pronto, el estado es delicado".
Algunos seguidores del ex astro del fútbol mantuvieron la vigilia la noche del martes al miércoles, mientras varios canales de la televisión y fotógrafos siguen en guardia permanente frente al centro de salud del barrio de Palermo.
Las paredes y el frente del centro médico están atestadas de fotos y carteles con leyendas de aliento al ídolo deportivo argentino, incluidos mensajes de turistas extranjeros.
Los automovilistas reducían la marcha de sus vehículos la madrugada del miércoles cuando pasaban por el lugar para preguntar a los periodistas por las últimas novedades sobre la salud de Maradona.
El celo impuesto por médicos y familiares alrededor del paciente se vio alterado en la noche del martes, cuando un empleado de la clínica fue sorprendido intentando tomarle fotografías, al parecer para venderlas a un medio periodístico.
El empleado fue identificado como Horacio Jorge Fernández, del área de electromedicina, quien se filtró en el control central de monitores, donde se reciben imágenes de televisión de todos los pacientes, y procuraba fotografiar las que mostraban a Maradona conectado a un respirador en la sala de terapia intensiva, según medios de prensa.
Las tomas le fueron incautadas por las autoridades del establecimiento que además despidieron al empleado, señaló el diario Crónica.
Los periódicos reiteraron este miércoles una amplia cobertura sobre la internación del ex futbolista, mientras los canales de noticias mantienen sus transmisiones en vivo, atentos a cualquier movimiento que se produce en la clínica.
Maradona fue ingresado al atardecer del domingo luego de haber presenciado por la mañana el partido de su equipo favorito Boca Juniors contra Nueva Chicago y de pasar algunas horas en su casa quinta de la localidad bonaerense de General Rodríguez, 25 km al oeste de la capital.
Hace cuatro años, Maradona fue hospitalizado en el balneario uruguayo de Punta del Este, cuando sufrió su primer episodio cardiáco que también lo tuvo al borde de la muerte.
AFP