Según estudios, 30.000 uruguayos están afectados por mal de Chagas

| Expertos detectaron que aún existen colonias de vinchucas en departamentos de Rivera, Tacuarembó y Colonia

PAYSANDU | SANDRA KANOVICH

Se estima que unos 30.000 uruguayos están infectados con el mal de Chagas, una enfermedad que afecta al ser humano y a los animales y que es transmitida por la vinchuca.

Aunque en la mayoría de los casos se trata de personas infectadas pero no enfermas, la posibilidad de que llegue a presentar una sintomatología grave existe. Si además se considera que no tiene tratamiento en su etapa crónica y que su erradicación final es imposible, se explica la necesidad de implementar las medidas de control y prevención que se realizan en el país, en procura de eliminar su principal vector, el "triatoma infestans" y los recaudos que rigen los bancos de sangre para detectar su presencia, al momento de aspirar a ser un donante y evitar su propagación por esa vía.

A nivel nacional, el porcentaje de seropositividad, o sea la cantidad de personas parasitadas, en estas dependencias ascendió en 2003 al 0,36%, índice que supera a cualquier indicador del resto de las enfermedades transmisibles por sangre, incluidas la hepatitis, la sífilis y el HIV, según explicó a El País la directora del Programa Nacional del Mal de Chagas, Yester Basmadjian.

La experta, junto a consultores de la Organización Panamericana de la Salud, realizaron semanas atrás una gira evaluatoria del programa, por los departamentos que aspiran a ser declarados libres del vector del mal de Chagas: Artigas, Paysandú, Río Negro, Salto, Durazno, Flores, Florida y Soriano.

La especialista destacó que el trabajo realizado permitió que en 1997, Uruguay fuera el primer país del Cono Sur en ser certificado por la interrupción del contagio a través del vector, pero que aún existen colonias de vinchucas en Rivera, Tacuarembó y Colonia.

A modo de ejemplo señaló que hay zonas de Tacuarembó que hace 20 años tenían 60% de viviendas positivas y que hoy han disminuido hasta el 4%.

"Ha bajado pero para mí ese 4% es disparatado", estableció Basmadjian.

ERRADICACioN IMPOSIBLE. El último censo realizado en 1986 indicaba que existían 40.000 personas chagásicas. Actualmente se estima que ese número descendió a 30.000.

Según la especialista la merma en el número de vinchucas y los controles permanentes han provocado la desaparición de nuevos casos y con ellos el registro de la enfermedad en su etapa aguda, cuando la patología puede ser tratada. Por tal razón es que los controles se hacen actualmente en niños, fundamentalmente en edad escolar.

La erradicación imposible radica en que las acciones de control y eliminación sólo pueden orientarse a la vinchuca domiciliaria, pero no a las otras nueve especies de vinchucas silvestres que están presentes en el país, todas ellas capaces de transmitir la enfermedad, si están infectadas.

LA ENFERMEDAD. El mal de Chagas es una enfermedad crónica, que se puede portar en forma silenciosa y que habitualmente se detecta cuando el portador dona sangre.

Como vector transmisor y si recibió el parásito de otras personas o animales infectados, la vinchuca infecta al momento de picar, se alimenta de la sangre y por acto reflejo defeca.

Es en esa materia fecal depositada que se encuentra el tripanosoma cruzi.

Por el rascado de la zona, o si existiera alguna lesión o a través de las mucosas, el parásito ingresa al organismo.

La enfermedad posee tres etapas: aguda, latente y crónica y puede afectar produciendo especialmente cardiopatías y malformaciones digestivas.

Estudios datan de 1937

El mal de Chagas fue descripto por primera vez en Paysandú en el año 1937, a partir de extensos estudios que fueron realizados en enfermos que eran residentes en distintas zonas de ese departamento.

Desde entonces los estudios realizados en este departamento se transformaron en una referencia en la lucha por la eliminación del vector transmisor de la enfermedad.

El pasado año, el Banco de Sangre del Hospital Escuela del Litoral presentó un porcentaje de personas afectadas del 0,17%, frente al 0,36% que, según las estadísticas, existe de promedio a nivel nacional.

Por otra parte, los análisis realizados sobre un total de 297 niños a finales de 2003 no detectaron presencia alguna del tripanosoma cruzi.

Recientemente, la ciudad de Paysandú fue elegida como sede para la reunión que mantuvieron representantes de los departamentos vecinos, durante la cual los especialistas de la Organización Panamericana de la Salud, de la Dirección Nacional del Mal de Chagas, junto a técnicos sanduceros, presentaron los resultados de los últimos estudios realizados.

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