MADRID La Policía española sospecha que la célula terrorista tenía previsto continuar su campaña de atentados contra transportes colectivos en España, o también contra centros comerciales, locales de espectáculos o estadios deportivos, ante el aumento de la vigilancia en trenes, metro y estaciones de autobuses.
"Estoy seguro que la operación policial ha evitado atentados en los próximos días", dijo el ministro del Interior, Angel Acebes.
En la vivienda donde murieron los terroristas había una cantidad importante de explosivos y detonadores, así como mochilas, temporizadores y teléfonos celulares para preparar bombas similares a las utilizadas en los atentados del 11-M.
La policía llegó a la vivienda de Leganés al intentar uno de los terroristas activar una tarjeta telefónica, cuyo rastro fue localizado por los servicios de inteligencia.
Además, un tendero de Leganés llamó a la policía diciendo haber visto a uno de los seis terroristas buscados, cuyas fotografías fueron difundidas por el Ministerio del Interior el pasado 31 de marzo, apelando a la colaboración ciudadana.
TRES SEMANAS. Los terroristas llevaban en la vivienda de Leganés unas tres semanas, según sospecha la policía, después de verse obligados a abandonar la casa de Chinchón, que les había servido de guarida durante los preparativos del 11-M.
El piso alquilado por los terroristas se encuentra en un condominio de 112 apartamentos de clase media, construidos hace 7 años y que comparten un amplio terreno cercado con piscina y canchas de paddle.
La vivienda de los terroristas, situada en la primera planta, quedó totalmente destruida, así como los apartamentos colindantes y los del piso superior, aunque el edificio quedó en pie.
"Eran norafricanos de una treintena de edad, eran muy amables pero los veíamos muy poco. Estaban allí desde hace un mes y sus ventanas estaban siempre cerradas. No las abrían nunca", declaró a la AFP José, un vecino de la misma copropiedad.
EN LA PISCINA. Unos 40 bomberos y policías trabajaban ayer afanosamente junto a la piscina de fondo azul, tapizada de escombros y de trozos de cadáveres.
Del otro lado de la piscina, en la pista de paddle, también podían verse escombros.
Aparte de algunas roturas de cristales y algunas ventanas descolocadas, los otros inmuebles del condominio no resultaron afectados por la explosión, aunque la estructura del edificio afectado debió ser reforzada para evitar su derrumbe.
Dentro de las investigaciones por el 11-M han sido detenidas hasta el momento 24 personas, de las que 14 se encuentran en prisión tras declarar ante el juez, cinco de ellas bajo la acusación de haber participado directamente en los atentados de Madrid.
Las cinco personas imputadas por 190 asesinatos terroristas consumados, otros 1.430 en grado de tentativa y cuatro delitos de estragos son los marroquíes Jamal Zougam, Mohamed Chaoui, Mohamed Bekkali, Abderrahim Zbaj y el sirio Basel Ghayoun. AFP y ANSA