SILVIA PEREZ
Cuando faltando sólo cinco minutos para el final del partido, O.J. Morales encaró hacia el arco de Cerro todos esperaban que le pasara la pelota a un compañero. Sin embargo, siguió y se convirtió en el héroe de la jornada.
"Faltaba poco, el gol no llegaba y la deseperación crecía. Cuando avancé no sabía si pasarla o pegarle, pero ningún defensa me salía. Cuando fui llegando al área, Horacio y Medina me pegaron el grito. Traté de apretarla y le pegué con el empeine. La pelota fue girando y entró. Contreras no pensaba que yo le iba a pegar. Lo importante fue que sirvió para ganar un partido muy luchado. Ellos fueron más que nosotros en el medio, tuvieron la pelota y la jugaron más clara".
Luego aclaró por qué no festejó: "no estoy acostumbrado a hacer goles, pero desde que llegué a Nacional nunca festejé un gol contra Cerro. Tengo mucho respeto hacia ellos y además, sigo viviendo en el barrio".
Con respecto a la diferencia que le sacaron a Peñarol, dijo: "primero nos fijamos en nosotros, pero si Peñarol que es un rival directo, pierde puntos, sirve. De todas maneras, falta mucho".