La exploración espacial siempre ha ejercido fascinación en la humanidad. El conocimiento del origen y características de otros planetas —especialmente de Marte— y cuerpos celestes ha estado en la inquietud no sólo de los científicos, sino también del habitante medio de la Tierra.
Al haberse alcanzado hace más de tres décadas el objetivo de descender en la Luna, la investigación espacial se orientó hacia Marte. Estados Unidos, que es líder en esa apasionante aventura en el cosmos —la Unión Soviética había logrado ventaja inicial, pero luego fue ampliamente superada— hizo descender en las últimas semanas dos sondas en el inhóspito ámbito marciano, con el propósito de recoger elementos que permitan desentrañar los misterios del planeta rojo y determinar si allí pudo existir vida.
Primero descendió "Spirit", que comenzó a recorrer una amplia área, sin dificultades, hasta que, sorpresivamente, comenzó a tener problemas de comunicación, que los técnicos están en vías de solucionar.
El 25 de enero se produjo el descenso de "Opportunity", después de una travesía de 456 millones de kilómetros que comenzó hace siete meses. El robot se posó en una zona de Marte denominada "Meridiani Planum", que está en la cara opuesta a donde se encuentra "Spirit".
La misión de la que forman parte "Spirit" y "Opportunity" tiene un costo de 820 millones de dólares, y es una de las más ambiciosas acciones realizadas por NASA.
Algunos consideran que ese es dinero desperdiciado. En ese sentido también surgieron voces de crítica cuando el Presidente de Estados Unidos anunció el objetivo de retornar a la Luna para establecer una base permanente y encarar viajes tripulados para profundizar la exploración de Marte.
El dinero destinado a la exploración del espacio no es un gasto innecesario. Por el contrario, en distintas misiones espaciales, como es el caso de varias realizadas en los transbordadores, se realizan experimentos que luego pueden tener beneficiosas repercusiones para la humanidad, por ejemplo, en materia de medicina y de aplicación de tecnologías para mejorar las condiciones de vida.