Las organizaciones de inmigrantes que se reunieron ayer con el presidente Jorge Batlle en el Hotel Ritz de Madrid calificaron el encuentro como "positivo" y destacaron que se abrió un camino de diálogo entre el gobierno y la colonia uruguaya en España.
Unos 10 representantes del Centro Uruguayo de Madrid y de la Coordinadora de Trabajadores Inmigrantes se reunieron con Batlle y con el ministro de Relaciones Exteriores Didier Opertti entre las 18 y las 20 horas de España.
Conversaron sobre la vigencia del tratado de Reconocimiento, Paz y Amistad del año 1870 y también sobre la situación en general de los inmigrantes uruguayos en España.
"Por primera vez al gobierno le interesa hablar con nosotros, y no escucha sólo la voz del consulado", advirtió Juan Sotelo, integrante de la directiva del Centro Uruguayo.
Sotelo contó que el presidente se comprometió "personalmente" a hacer gestiones para hacer cumplir el tratado, ante el presidente del gobierno español José María Aznar e incluso ante el Rey Juan Carlos.
Ernesto Maidana, también del Centro Uruguayo, agregó que Batlle y Opertti "mostraron buena disposición". "No tenemos por qué dudar de lo que nos dijeron. Vamos a creer que será así, que realizarán las gestiones correspondientes", dijo Maidana.
Los inmigrantes explicaron que el presidente fue muy directo y que la charla se prolongó mas de lo esperado. "Nos preguntó cómo es el trato con los uruguayos, si sufrimos discriminación. Y nosotros le dijimos la verdad: que por suerte los rasgos nos diferencian de los ecuatorianos, peruanos o marroquíes. Salvo casos aislados, los uruguayos no sufrimos mal trato".