No deparó sorpresas la disputa del tradicional clásico Diana, a peso por edad y exclusivo para yeguas. De punta a punta Potri Legend confirmó su gran momento y el amplio panorama que se le ha presentado en esta clase de pruebas. Conducida cada vez en forma más contemplada por su jinete habitual Jorge Washington García, la hija de Potridoon se mantuvo siempre con claras ventajas sobre el resto y en plena curva final hizo una disparada que le puso tierra salvadora. En la recta proyectó un largo y tesonero avance Paisanita Prize, pero todo lo que logró fue llegar a dos cuerpos de su rival y con un largo y cuarto delante de Bianca Wells.
SERIE. Con la de ayer, fue la cuarta victoria consecutiva que logra Potri Legend. Defendiendo un amplio favoritismo la pequeña zaina respondió con creces a las expectativas, concretando otra gran actuación que la ratifica como la "múmero uno" entre las del sexo débil. No sólo expuso sus cualidades corredoras, sino que también hizo valer sus aptitudes para las pistas alteradas. De pequeña talla y con 420 quilos de peso físico, no tuvo problemas para desplazarse en el pegajoso barro de ayer y terminar ganando fácil en 1’39"76, un registro que dice a las claras las dificultades que planteaba la pista.
ESCOLTAS. El segundo puesto de Paisanita Prize tiene indudable mérito, respondiendo en buena medida a sus antecedentes. Como está dicho, la cancha de ayer no se prestaba para los animales atropelladores. Bastante hizo entonces la hija de Hidden Prize, que descontó terreno a lo largo de toda la recta.
El tercer puesto lo mantuvo la argentina Bianca Wells, que tuvo activa participación en la carrera. De salida estuvo casi a la par de Potri Legend y luego la siguió desde prudente distancia, con claras ventajas sobre el resto. En la recta nada pudo hacer frente a la capacidad de la ganadora, pero sólo al final perdió el segundo puesto. Una performance recomendable, fue la de la linajuda pupila de Etchechoury.
Mostrando cierta recuperación, la "3 años" Madame Julia logró ubicarse cuarta mientras que al rato llegaba Triky clausurando el marcador.
¿Una pista despareja?
No dejó a nadie conforme el estado que lucía la cancha a causa de las lluvias caídas desde la noche anterior. La propia actitud de algunos jinetes sacando a sus conducidos a más de media cancha estaba confirmando la impresión que existía observando desde las tribunas: estaba más firme y en mejor estado ese sector.
Para una pista de reciente realización, no dejó de llamar la atención que ya tengamos —como en las peores épocas— el piso tan desparejo y que por ende desequilibra las posibilidades reales de los competidores. Un factor que a la vez de ser distorsionante en los resultados afea enormemente el espectáculo. Y que no deja de ser preocupante que haya surgido cuando aún estamos tan lejos del período invernal. ¿Qué está pasando?