LOS ANGELES - Los devastadores incendios que han dejado hasta ahora 13 muertos en el sur de California y dos en el norte de México, continúan avanzando, creando además caos en el tráfico aéreo y problemas de salud en la región, donde los bomberos estadounidenses temen no poder controlarlos en los próximos días.
Once personas murieron en los siniestros que se declararon el sábado en la región costera de San Diego (una ciudad de 1,2 millones de personas), según los servicios de la comisaría local. Dos de ellas quedaron atrapadas en sus vehículos mientras escapaban.
En otra región de California, cerca de la ciudad de San Bernardino, al este de Los Angeles, dos ancianos murieron de crisis cardiacas cuando sus viviendas fueron amenazadas por las llamas.
Miles de pasajeros que debían hacer escala en Estados Unidos se enfrentaron hoy a largas esperas debido a que los incendios desatados en California (sudeste) obligaron a las aerolíneas a retrasar o cancelar cientos de vuelos en la región.
El caos en el tráfico aéreo en toda América del Norte se inició ayer cuando la Administración Federal de Aviación (FAA) se vio obligada a evacuar una instalación de radar ubicada en el camino de las llamas, cerca de la ciudad de San Diego.
"Nuestros servicios meteorológicos nos dicen que vamos a seguir por lo menos dos o tres días bajo la influencia de los vientos de Santa Ana", declaró durante una entrevista a la cadena CNN Jim Wright, jefe adjunto del departamento de bosques y de la lucha contra incendios de California.
Esos vientos son cálidos y con torbellinos del desierto que pueden alcanzar los 80 km/h.
Las autoridades sanitarias de California advirtieron hoy a los residentes del sur del Estado que permanezcan en ambientes cerrados y que eviten las actividades al aire libre debido a que la región está cubierta por una capa gruesa de humo tóxico.
Los bomberos han movilizado a "miles de personas" procedentes de toda California, equipados con más de 700 camiones y de medios aéreos para combatir el fuego, precisó Wright.
La situación en la frontera del noroeste mexicana estaba bajo control tras la incursión de varios focos de incendios provenientes de California, que causaron dos muertos el domingo, informaron hoy fuentes de Protección Civil de México a la AFP.
Varias localidades de Baja California Norte, como Tijuana, Chula Vista y Tecate han sido afectadas por el humo procedente de esos incendios, dijo hoy un funcionario mexicano.
Los socorristas y autoridades militares mexicanas han dado instrucciones a los pobladores para que estén atentos ante el posible avance del fuego hacia el sur.
Las llamas que estallaron el martes pasado obligaron a miles de californianos a dejar sus casas. Más de 800 viviendas han sido destruidas y 110.800 hectáreas quemadas.
El estado de emergencia fue declarado por el gobernador demócrata de California, Gray Davis, en cuatro condados del sur del Estado más poblado de Estados Unidos, mientras que diez incendios seguían su avance hoy.
El presidente estadounidense George W. Bush prometió una ayuda financiera del gobierno federal para ayudar en la lucha contra el fuego en California. "Estamos dispuestos a ayudar por no importa qué medio", aseguró hoy a la prensa.
Davis dijo el fin de semana que escribió a Bush para reclamarle una rápida ayuda federal.
Los bomberos temían que el fuego se propagara al norte de San Bernardino, en una región montañosa y boscosa. Una de sus mayores preocupaciones es que el fuego se inicie en las zonas montañosas que tienen una fuerte intensidad de árboles muertos, extendiendo los incendios al norte de la ciudad, indicó Jim Wright.
Las imágenes captadas desde los helicópteros y difundidas por las cadenas de televisión mostraron que el fuego se propagaba de una casa a otra, mientras que las palmeras y los pinos se transformaban en antorchas en un barrio histórico al pie de las montañas de San Bernardino.
"Estos son los peores incendios a los que nos enfrentamos desde hace diez años en California", declaró el domingo Davis.
Hoy, varias escuelas, cercanas a los focos de incendio, tuvieron que cerrar y en Los Angeles, varios vuelos fueron anulados.
AFP