ALVARO GIZ
A medida que se acerca el 7 de diciembre, los detractores de la ley de asociación de Ancap siguen enfrentando problemas internos derivados de que en filas de su propio partido hay sectores que se oponen tenazmente a la derogación de la norma que en algunos casos ayudaron a redactar luego de una trabajosa negociación con blancos y colorados.
Posturas en defensa de la ley como las que han asumido figuras emblemáticas del Frente Amplio —su presidente histórico, Líber Seregni, o los senadores Danilo Astori y Alberto Couriel—, se han convertido en una piedra en el zapato que esta exasperando los ánimos de algunos dirigentes.
Esta semana, de gira por varios departamentos del interior, Astori volvió a dejar en claro que votará a favor de la norma.
"Yo defiendo la ley de asociación de Ancap porque se necesitan las inversiones, se requiere incrementar el volumen de sus negocios, bajar los precios de los combustibles y mantener el aporte que Ancap hace al Estado. Los principales interesados son estatales, Petrobrás de Brasil y Petróleos de Venezuela y ojalá pudiera concretarse una asociación de este tipo", manifestó el conductor de Asamblea Uruguay durante una gira que efectuó por Maldonado.
Esta postura, y el anterior pronunciamiento a favor de la ley por parte de Seregni, no han pasado desapercibidos para el presidente de la Federación Ancap, Hugo de Mello, quien cuestionó abiertamente el respaldo de estos dos dirigentes a la norma.
"Creo que esta ley (de Ancap) es funcional al modelo neoliberal del gobierno y creo que gente desde la izquierda que la apoya está profundamente equivocada", dijo al ser consultado por Búsqueda.
COMPARACION. Durante una gira por Salto, Tabaré Vázquez, apuntó al mismo tema que De Mello. Ya cansado de las permanentes consultas de la prensa sobre actitudes a favor de la ley como las asumidas por Astori y Couriel, Vázquez buscó quitarles dramatismo y hasta se animó a compararlas con lo que sucede, por ejemplo, en filas del Partido Colorado.
"Hay integrantes del Partido Colorado que quieren derogar la ley: (Manuel) Flores Silva, el contador (Ricardo) Lombardo, Jorge Ruiz y otros ediles del propio Foro Batllista. No es solo en el Frente (que hay posturas divididas) y esto no hay que dramatizarlo (...) porque tampoco nosotros queremos ganar este plebiscito a lo Pirro", dijo Vázquez, de acuerdo con el mismo semanario.
Pero el peso específico de las figuras que se han mencionado dentro de cada partido es bien diferente. Es más que evidente que la influencia que pueden llegar a tener Flores Silva y Lombardo entre los votantes colorados no guarda ninguna relación con la que efectivamente tienen en los sectores moderados de la coalición de izquierda Seregni, Astori y Couriel.
En ese aspecto es que está centrada la principal preocupación de la dirigencia frentista y sindical, que ve cómo el barco de los detractores de la ley hace agua porque hay quienes desde dentro están abriendo los grifos. Actitudes como las asumidas por estos referentes frentistas pueden hacer ver a muchos militantes que la cosa puede no ser tan mala como la quieren pintar.