Conflicto: funcionarios aceptaron nueva tregua y sigue negociación

| Hasta el próximo miércoles el conflicto seguirá estancado. El tema referente al incremento de la carga horaria es uno de los puntos que distancia a las partes

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La exigencia de una mayor carga horaria a los funcionarios de Salud Pública a cambio del incremento salarial y el número de beneficiarios a ser incluidos en la mejora parecen ser los dos puntos fundamentales que están trabando una solución para un conflicto que se ha prolongado ya por 27 días.

A pesar de que el gobierno y los gremios de Salud Pública estuvieron cerca ayer —en una reunión que comenzó a las 16 horas y finalizó a las 23— de acordar un borrador con una serie de puntos más o menos consensuados. Pero sobre el final del encuentro, que tuvo varios cuartos intermedios, las negociaciones volvieron a punto muerto. Lo único concreto es que las partes volverán a encontrarse el próximo lunes y el gremio de funcionarios mantendrá las medidas congeladas hasta el miércoles. En ese día, los funcionarios esperan elevar una nueva propuesta del gobierno a su plenario nacional.

Originalmente, la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) había agendado su plenario para el martes, pero según la dirigente Beatriz Fajián, el Poder Ejecutivo le solicitó al gremio que postergara esa instancia por un día más. "Se avanzó en algunas cosas y en otras no; nosotros hicimos todo nuestro esfuerzo y lo vamos a hacer, pero la pelota ahora está en la cancha del vecino. Esperamos que prime la buena voluntad del gobierno, porque este ya no es un problema de los trabajadores sino de todo el pueblo uruguayo", dijo la funcionaria. Sin embargo, aclaró que el gremio tiene que tener una respuesta el lunes al mediodía.

CAUTELA. Tanto los dirigentes de la FFSP como del Pit-Cnt que participaron en la reunión se mostraron cautos, sin embargo, dejaron entrever que ambas partes avanzaron más en el acuerdo de mejoras vinculadas a las condiciones de trabajo. Entre ellas, estaría que pasarían a cobrar las compensaciones por productividad en forma mensual en vez de trimestral o una mejora en la cobertura médica de los funcionarios. Sin embargo, los puntos que parecen estar trancados son los vinculados a la mejora salarial y a la carga horaria.

Algunos dirigentes gremiales que salieron durante una de las primeras pausas que se produjeron en la reunión expresaron que si bien el gobierno había mantenido la misma partida de 182 millones de pesos, estaría dispuesto a extender el incremento para una franja salarial más, la que llega a 5.400 pesos. La federación había presentado una fórmula por la que reclamaba 20 millones de pesos más. Asimismo, se tenía buena expectativa en que el Poder Ejecutivo suspendiera la retención de los salarios de los ocupantes y que se podría consensuar un primer documento.

SIN AVANCES. Sin embargo, sobre el final de la reunión, el secretario ejecutivo del Pit-Cnt, Juan Castillo, dijo que no se podía hablar de puntos acordados y que el gobierno solamente quedó en estudiar los ocho puntos que se le plantearon. El dirigente admitió que cuando se llegaba a una redacción consensuada en el borrador de trabajo, los representantes del Ejecutivo hacían consultas telefónicas por las que enmendaban los puntos.

"La conclusión sigue siendo que el gobierno tiene contradicciones y no tiene posturas claras, por tanto ha quedado un borrador de trabajo y está pendiente la respuesta de ellos", describió Castillo. El dirigente no quiso confirmar ningún punto de acuerdo: "no queremos que los compañeros tengan falsas expectativas".

"Si hoy no hubo una salida es porque el gobierno tiene contradicciones, que las resuelva y vuelva el lunes con ellas resueltas", agregó. Sin embargo, Castillo destacó que en la reunión de ayer hubo un clima diferente "y menos violento" que el que se había producido en el encuentro del jueves.

En ese día la central había descrito que en una primera parte de la conversación hubo una postura dialoguista por parte del gobierno, pero luego de una reunión privada entre diferentes delegados del Ejecutivo, se cambió hacia una postura más "dura", con planteos que habían sido descartados varios días atrás. Castillo describió incluso que hubo discusiones fuertes entre los siete representantes del Ejecutivo.

Ayer, no hubo ningún pronunciamiento oficial sobre el conflicto, pero una fuente de uno de los ministerios involucrados reconoció que existen diferencias de opinión en cuanto al manejo del conflicto en diferentes niveles del Ejecutivo.

El director de la Dirección General Impositiva (DGI), Eduardo Zaidensztat, quien fue designado por el presidente Jorge Batlle para participar en las negociaciones, sólo se limitó a responder a la prensa que "se sigue trabajando, con voluntad de llegar a un acuerdo de todas las partes". Agregó que "hay una propuesta integral manejada por todos" y que "espera encontrar una solución en aras de que la población de Salud Pública pueda atenderse de forma normal".

Críticas políticas a Bonilla

El senador Luis Alberto Heber, cargó duramente ayer contra el ministro de Salud Pública, Conrado Bonilla, por su actuación durante el conflicto que se procesa en el sector estatal.

"Evidentemente el ministro de salud es también radical" porque "no puede entender a los funcionarios que frente a la necesidad se radicalizan", dijo el legislador del Herrerismo. Heber sostuvo que "el ministro no ha colaborado y ha manejado muy mal el tema, pésimamente mal". Según el legislador, Bonilla "ha generado una expectativa en los funcionarios que ahora es muy difícil tirar abajo". Con respecto a las reivindicaciones que han sido planteadas por la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) y del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Heber dijo que lo que están pidiendo "desorbita todas las posibilidades del Estado y genera una clara injusticia frente a los aumentos que lamentablemente está dando el gobierno en términos generales"."Hablar de un 30% de aumento es hablar de algo que no existe en el Uruguay de hoy", dijo el senador.

Para el legislador, esta situación "tiene que ser discutida por ambas partes, pero si el ministro está con los puentes rotos, tendrá que aparecer otro para construir los puentes y solucionar el conflicto".

interpelacion. El diputado encuentrista Luis Gallo no ocultó su malestar frente al hecho de que el Ejecutivo haya "sacado" las negociaciones del ámbito parlamentario y por el manejo que el gobierno realizó en las conversaciones del jueves. "Nosotros adquirimos un compromiso en el tema, porque además fuimos los que obtuvimos la tregua de 48 horas", dijo el diputado. Agregó que "evidentemente" el gobierno está dividido en cuanto a su manejo del conflicto. "Aquí hay halcones y palomas", apuntó.

Por otra parte, Gallo había adelantado que si ayer no se concretaba un acuerdo entre las partes, la agrupación parlamentaria del Encuentro Progresista podría analizar el lunes acciones parlamentarias, como una interpelación de Bonilla o un llamado a comisión general de ese secretario de Estado y su colega Isaac Alfie.

Una llamada a Batlle

El presidente Jorge Batlle recibió ayer una llamada telefónica en Porto Alegre desde Montevideo. Uno de los funcionarios de gobierno que estaba participando de las negociaciones con los gremios de la salud y con el Pit-Cnt le indicó que se había avanzado en varios puntos de la fórmula y que se estaba "muy cerca del acuerdo".

El propio mandatario comentó incluso la noticia, mientras recorría el stand uruguayo de la exposición agropecuaria Esteio, acompañado por el secretario de la Presidencia, Raúl Lago.

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