NAPLUSA, Cisjordania | AP
Un helicóptero israelí disparó ayer tres cohetes contra un automóvil en el que viajaba un prófugo de la organización extremista Hamas, matando a un transeúnte e hiriendo por lo menos 26, dijeron médicos y testigos.
El objetivo del ataque, un miembro del ala militar de Hamas, logró huir antes de que los cohetes alcanzaran su vehículo, según los testigos. En el momento del ataque, el automóvil se encontraba en un embotellamiento de tránsito justo al norte de Ciudad de Gaza, cerca del campamento de refugiados de Jebaliya.
El lugareño Shadi Tayan, propietario de una librería, dijo que los "ocupantes del vehículo saltaron y corrieron en dos direcciones diferentes" después que un cohete alcanzara la parte trasera del automóvil. Tras la huida de los ocupantes, el automotor fue alcanzado por otros dos cohetes.
En el vehículo viajaban tres hombres, uno de ellos Wael Ekalan, del ala militar de Hamas, dijeron los testigos.
En el ataque murió el transeúnte Hassan Hamlawi, de 65 años, que se encontraba sentado en la acera frente a su café. Por lo menos otros 26 transeúntes resultaron heridos, dijeron los médicos. Entre los heridos figuraron cuatro niños, uno de ellos un muchacho de 8 años que se encuentra en estado crítico, dijeron los médicos.
Las tensiones palestino-israelíes aumentaron también en uno de los santuarios de Jerusalén, el Monte del Templo. La policía detuvo ayer a tres funcionarios islámicos después que una turba musul mana chocó con la policía israelí que escoltaba a un grupo de visitantes judíos.
INCURSION. También ayer, fuerzas encubiertas de Israel entraron en un hospital de Naplusa, sacaron a dos milicianos palestinos heridos y tras cargarlos en camillas se los llevaron del lugar en ambulancias, dijeron médicos palestinos y fuentes del ejército israelí.
Los dos heridos —Othman Younis, de 27 años, y Fahid Bani-Odeh, de 25— fueron llevados al hospital israelí Beilinson, cercano a Tel Aviv, donde fueron atendidos de heridas leves, dijeron fuentes militares.
Israel acusa a Younis de haber matado por lo menos 10 personas en distintos atentados, el más reciente un ataque suicida con una bomba ocurrido el 12 de agosto en la ciudad de Rosh Haayin.
Younis y Bani-Odeh son considerados miembros "recalcitrantes" de Al-Aqsa por el vocero del grupo, Abu Mojahed, quien confirmó que Younis participó en la planeación del ataque en Rosh Haayin, ocurrido en medio de una tregua unilateral declarada por los grupos extremistas el 29 de junio.
La tregua fracasó. Los grupos palestinos nunca realmente cesaron sus ataques y el martes pasado perpetraron uno cruento en Jerusalén, cuando un suicida hizo estallar una bomba en un autobús, matando a 20 personas, entre ellas seis niños. El jueves, Israel respondió matando a un dirigente de Hamas.
Desde ese atentado, Israel ha matado a siete miembros de Hamas, entre ellos uno de sus mandos. El jefe del Estado Mayor israelí, el teniente general Moshe Yaalon, aclaró que todos los miembros del grupo violento son objetivos legítimos para ser "liquidados".
Abu Mazen exige el desarme de radicales
JERUSALEN
El primer ministro palestino, Mahmoud Abbas (Abu Mazen), supedita el regreso a las conversaciones con dirigentes de las facciones armadas palestinas a que anuncien el desarme y entreguen sus armas al Gobierno.
Fuentes palestinas oficiales declararon ayer que Abu Mazen y su ministro de Seguridad Interior, Mohammed Dahlan, "no han archivado" el plan para desmantelar a los brazos armados de Hamas y la Yihad Islámica, "aunque lo llevarán a cabo lentamente".
El desarme de las facciones de la resistencia es una de las obligaciones asumidas por la administración palestina cuando aprobó en abril pasado el plan de paz del Cuarteto de Madrid, la llamada "Hoja de ruta".
Una de las condiciones para llevar adelante su plan, según Abu Mazen, es reunir a todos los organismos de seguridad bajo un mismo centro de control, pero Yasser Arafat se niega a ceder atribuciones.
Abu Mazen y Dahlan controlan el servicio de Seguridad Preventiva al mando del coronel Rashif Abu Shbek en la franja de Gaza; el cuerpo de la "policía de azul", que vigila el orden, el tránsito, las penitenciarías y cuenta con una unidad antidisturbios, y un servicio de rescate, defensa civil y bomberos.
Por su parte, Arafat es el jefe supremo de las Fuerzas Nacionales o Ejército de Liberación Nacional; la Fuerza 17, un cuerpo de élite; el Servicio de Informaciones o de Seguridad General, al mando del general Amín al Hindi; la policía marítima, y el Servicio de Informaciones Militares a cargo del coronel Rubhi Arafat.
Con todo, las fuentes dijeron que "no hay crisis" en el comando palestino por ese motivo, ni por el nombramiento que hizo Arafat del coronel Jibril Rajoub como su asesor de Seguridad Nacional.
La medida de Arafat, según analistas, parece diseñada para marginar a su primer ministro y tomar control de las fuerzas de seguridad.
El teniente general Jibril Rajoub, ex jefe de seguridad en Cisjordania, había sido despedido de su cargo en julio del 2002 luego de una fuerte discusión con Arafat. Según versiones de prensa, Arafat intentó dar una trompada a Rajoub y luego le apuntó con una pistola. Pero Rajoub y Dahlan son también enemigos, y al parecer Arafat intenta usar a Rajoub en su campaña para socavar el gobierno de Abu Mazen.
De momento, se ignora cuáles son las atribuciones de Rajoub.
Abu Mazen rompió con Hamas y la Yihad Islámica tras el atentado de un extremista islámico que el martes de la semana pasada se voló en un autobús de Jerusalén y causó la muerte a 21 pasajeros y 136 heridos.
Esa ruptura, dijeron las fuentes palestinas, "puso bajo presión" a los dirigentes islámicos, quienes también están bajo la amenaza de Israel, cuyas Fuerzas Armadas recibieron "luz verde" del Poder Ejecutivo para incluir a los políticos de Hamas y de la Yihad entre los blancos que podrían ser liquidados. EFE