BUENOS AIRES | AFP y ANSA
El empresario liberal Mauricio Macri, ganador de la primera vuelta de los comicios para jefe de gobierno de la capital argentina, y el centroizquierdista Aníbal Ibarra, se lanzaron a la disputa de votantes para el balotaje que protagonizarán el 14 de setiembre.
Macri ganó en la primera vuelta celebrada el domingo con el 37% de los votos, mientras Ibarra, quien busca su reelección como jefe de gobierno porteño, obtuvo el 33,6%. La diferencia entre ambos es mayor que la vaticinada por la mayoría de las encuestas.
Muy lejos de los dos candidatos, se ubicaron el izquierdista Luis Zamora con 12,31% y la centroderechista Patricia Bullrich con 9,84%. Luego se ubicaban el radical Cristiam Caram con 1,91% y la izquierdista Vilma Ripoll con 1,24%.
En breves declaraciones a la prensa, el presidente Néstor Kirchner calificó de "muy bueno" el desempeño electoral de su aliado Ibarra en la capital.
GOLPE DE EFECTO. Macri, un poderoso empresario y presidente del popular club de fútbol Boca Juniors, lanzó ayer un golpe de efecto al ofrecerle al izquierdista Zamora la titularidad de la defensoría del pueblo de la ciudad de Buenos Aires, de casi tres millones de habitantes, si gana el balotaje.
"Zamora demostró que puede ser la voz del pueblo. No lo pido yo, lo piden nuestros legisladores", dijo Macri en rueda de prensa.
Con el ánimo de cosechar votos extrapartidarios para la segunda vuelta, Macri ofreció también al fiscal federal Carlos Stornelli el cargo de Procurador General de la Ciudad.
Los ofrecimientos a Zamora y Stornelli le permitirían al candidato tomar cierta distancia del "menemismo" que le adjudicó Ibarra durante la campaña.
Stornelli fue el fiscal que logró enviar a prisión a Menem en el marco de la causa en que se investiga el desvío ilegal de armas a Ecuador y Croacia.
Zamora, diputado de origen trotskista, no respondió por ahora al ofrecimiento, pero Stornelli habría respondido "muy favorablemente", reveló Macri en la conferencia.
SIN DEFINICION. Zamora le propinó fuertes críticas a Macri durante la campaña proselitista, al recordar que forma parte de uno de los más poderosos grupos económicos de Argentina que "se enriquecían mientras la mayoría caía en la pobreza".
El dirigente izquierdista sólo había anticipado, antes de la oferta, que convocaría a "no votar por Macri ni por Ibarra", disipando la posibilidad de que apoye a alguno de los dos contendientes.
Por su parte, Patricia Bullrich anunció ayer que su partido se va a abstener en la segunda vuelta.
"No creemos en la libertad de acción. No somos nadie para dar libertad. No vamos a apoyar ni a Ibarra ni a Macri en la segunda vuelta", sostuvo Bullrich en conferencia de prensa.
CAMBIO DE CABALLO. El presidente Kirchner, por el contrario, ordenó ayer respaldar a pleno la candidatura de Ibarra, aun a riesgo de empeñar su prestigio personal y el respaldo mayoritario del que goza su gestión.
"Estamos en la mitad del río y no podemos cambiar de caballo hasta alcanzar la otra orilla", señalaron voceros oficiales.
Estos voceros admitieron que "sin el apoyo de Kirchner, Ibarra pierde en la segunda vuelta y nosotros no podemos permitir que resurja el menemismo".
Macri es divisado desde el gobierno como la encarnación del "neomenemismo", es decir la reaparición de las ideas políticas del ex presidente Carlos Menem, aunque con dirigentes menos desprestigiados para la sociedad.
Kirchner, quien ayer cumplió tres meses en el gobierno, está empeñado en edificar una base política propia, consciente de que enfrenta resistencia en el seno de su heterogéneo Partido Justicialista.
Para la segunda vuelta, los encuestadores estiman que Ibarra tiene buenas perspectivas de imponerse.
Desafíos de Kirchner
El presidente Néstor Kirchner viajó ayer a la provincia de Misiones, donde respalda al candidato a la reelección Carlos Rovira en los comicios a gobernador y legisladores del 28 de septiembre, una de las sucesivas pruebas electorales provinciales que atravesará el gobierno nacional hasta fin de noviembre.
Rovira se presenta por fuera del aparato peronista provincial, que postula al senador Ramón Puerta y tiene el apoyo del ex presidente Eduardo Duhalde.
En la provincia andina de Catamarca, la coalición moderada que gobierna desde 1991 derrotó a Liliana Barrionuevo, candidata a gobernadora del partido peronista de Kirchner, pero perteneciente a un sector de derecha enfrentado con el Presidente. Kirchner había apoyado a Eduardo Brizuela del Moral, candidato del triunfante Frente Cívico y Social.
El jefe del gabinete de ministros Alberto Fernández, refiriéndose a la elección de Catamarca, expresó que el peronismo de esa provincia, controlado por el senador Luis Barrionuevo, hermano de la candidata a gobernadora, "representa formas políticas con las que los integrantes del gobierno estamos totalmente enfrentados". AP