El ex director de Aduanas, Víctor Lissidini dijo que tenía el objetivo de modernizar la Aduana y terminar con el contrabando definitivamente, y que en su gestión se hizo muchos enemigos que espera que ahora estén presos.
"Buscaba modernizar la Aduana totalmente, terminar con el contrabando definitivamente y nos quedamos a medio camino", dijo desde la Cárcel de Piedra de los Indios en Colonia, donde estaba recluido.
De todos modos considera que dejó "una huella" ya que en 14 meses hubo 108 procesados y hubo proyectos como el programa Exporte Fácil y el de Importe Fácil por el cual se podían traer cosas de hasta 3.000 dólares y ser la propia receptoría la que cobrara el impuesto en el acuerdo alcanzado con los despachantes donde se cobraría hasta los 10.000 dólares por la exportación.
Asimismo dijo que estaba combatiendo "el contrabando en lucha frontal porque es la única forma de salvar el trabajo de los uruguayos". Agregó que es el principal flagelo de este país e inmediatamente lanzó su pensamiento de que "en este país se debe convertir la política fiscal en política de Estado y no de gobierno".
Lissidini dijo que los hechos por los que fue procesado son menores en relación con lo que es la Aduana, "porque lo grueso es lo que se hizo atacando la subfacturación donde hay un fuerte grado de delincuentes porque provocan un fuerte daño al país y a la producción nacional".
"Hemos iniciado cientos de actuaciones judiciales contra malos empresarios que utilizan mecanismos legales o sociedades anónimas , o quienes buscan eludir el brazo de la justicia o el pago de reintegros de empresas inexistentes o empresas que existían y mandaban basura al interior", afirmó.
De todos modos al referirse a los informantes dijo que es muy difícil seleccionar gente para llevar adelante una actuación de represión en todos los aspectos.
"Lamentablemente hay gente que falla, pero en todos lados es igual", afirmó y agregó que "no es posible ser informante si no se tienen antecedentes penales por el submundo criminal en el que deben convivir".
Al respecto de las declaraciones que hizo el presidente Jorge Batlle sobre su persona, Lissidini dijo que le agradece pero que el proceso que está viviendo "nunca puso en duda mi honestidad".
"Creo fervorosamente en el Poder Judicial y en las instituciones", incluso recordó que estuvo de acuerdo en anteriores actuaciones del juez Carlos Colmenero y la fiscal Alba Corral, a raíz de una denuncia suya pero se mostró extrañado por todo lo que pasó después. De todos modos dijo que se trata de un error de interpretación y no una injusticia.
Lissidini ya lleva tres semanas en la cárcel donde fuma tres paquetes de cigarrillos diarios. Dijo que apenas puede conciliar el sueño, no lee porque "no puede concentrase" y extraña a su familia. "Trato de meterme de lleno en las tareas de este lugar, me dediqué a las tareas del campo y a pintar", afirmó.
El ex director de Aduanas reiteró que confía en las acciones que viene llevando adelante su abogado Gustavo Salle y que no se arrepiente de nada, que haría exactamente lo mismo.