Guardias iraquíes de la sede de ONU en Bagdad bajo sospecha

| El interrogatorio de personas a cargo de la seguridad del cuartel del organismo se convirtió en prioridad por sus lazos con el aparato de inteligencia de Saddam

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AP

BAGDAD | AP

Los investigadores estadounidenses que analizan el ataque dinamitero contra las oficinas de la ONU en Bagdad se concentran en la posibilidad de que varios ex agentes de inteligencia iraquíes que trabajaban como guardias en el complejo pudieran haber ayudado a los atacantes, dijo un funcionario norteamericano.

Los soldados estadounidenses y la policía iraquí cooperan en la búsqueda de restos humanos entre los escombros, mientras que 86 miembros del personal de la ONU gravemente heridos esperan ser evacuados de Irak.

Un grupo desconocido hasta ahora se adjudicó la responsabilidad del ataque suicida contra la sede de las Naciones Unidas. Los militantes se autodenominan "Vanguardias Armadas de un segundo Ejército de Mahoma" y juraron "continuar luchando contra cada extranjero (en Irak) y realizar operaciones similares". La declaración fue enviada al canal de televisión árabe de Dubai, Al-Arabiya.

INTERROGATORIO. Los investigadores del FBI exploraron el posible papel desempeñado por los guardias de seguridad de la ONU, que fueron seleccionados por el régimen de Saddam Hussein antes de la guerra y que informaban sobre los movimientos del personal de la ONU en el Hotel Canal, donde estaban las oficinas del organismo y que servía como base de los inspectores de armas, dijo un funcionario estadounidense en Bagdad a condición de permanecer en el anonimato.

Naciones Unidas siguió empleando a los mismos guardias después de la guerra.

El interrogatorio de los guardias se ha convertido en una prioridad por sus lazos con el aparato de inteligencia de Saddam, dijo la fuente. Agregó que los investigadores trataban de enterarse de si alguno de los guardias faltó a sus deberes el martes.

BLANCO. Tres responsables franceses de la seguridad de Vieira de Mello dijeron al vespertino francés "Le Monde" que el atentado iba "dirigido" contra el representante de Naciones Unidas en Irak.

"El ángulo (del ataque) fue elegido" y los autores "recibieron información desde el interior" del Hotel Canal, según afirmaron sus guardaespaldas.

"Estoy convencido de que quienes instigaron el atentado estaban allí en el momento de la explosión. Si hubiera habido un sistema de cámaras de vigilancia tendríamos información mucho más precisa sobre los que la llevaron a cabo", afirmó Gabriel Pichon.

Pichon, junto a los también ex militares Alain Chergui y Romain Baron, dirigían el equipo de nueve hombres encargados de la protección de Vieira de Mello.

Según ellos, la mañana del atentado, Vieira de Mello tenía una reunión prevista a las 13.00 horas en el Consejo de la Autoridad provisional (estadounidense en Irak) que fue anulada, por lo que se quedó en el despacho".

Los atacantes "sabían dónde estaba la oficina del representante y que en ese momento estaría en su interior, y colocaron la mayor cantidad posible de explosivos. El vehículo estaba situado de tal manera que la parte del edificio en la que estaba su oficina se desmoronó", aseguraron.

Un diplomático europeo aseguró a la agencia AFP que un funcionario de la ONU en Bagdad había rechazado días antes una propuesta estadounidense para reforzar el dispositivo de seguridad alrededor del cuartel general.

"Los estadounidenses sabían que el cuartel general de la ONU estaba amenazado, propusieron el refuerzo del dispositivo de seguridad alrededor del Canal Hotel, pero un funcionario de la ONU rechazó la propuesta", declaró este diplomático que pidió el anonimato.

TRASLADO. Ayer, los ataúdes del brasileño Sergio Vieira de Mello y de su jefe de gabinete, la egipcia Nadia Yunes, partieron de la capital iraquí a bordo de un avión militar brasileño en dirección de Ginebra.

El féretro de Vieira de Mello será trasladado a Rio de Janeiro, donde hoy será velado, y luego viajará a Francia, para su descanso definitivo.

Washington busca ayuda de la ONU

WASHINGTON

El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, está dispuesto a buscar la adopción de una nueva resolución sobre Irak en el Consejo de seguridad de la ONU, que amplíe el mandato del organismo mundial en Irak, convencido de que el atentado contra la sede en Bagdad ha cambiado claramente el debate en torno al conflicto.

Pero el secretario general del organismo, Kofi Annan, advirtió que el Consejo de Seguridad probablemente no apoyaría una nueva resolución si la coalición dirigida por Estados Unidos no conviene en compartir el proceso de toma de decisiones y la responsabilidad.

Annan dijo que "no se ha excluido que el consejo pueda decidir formar una fuerza multinacional que obedecería el mandato de la ONU y a la cual se unirían otros gobiernos".

Las principales objeciones contra una resolución ha sido la insistencia de Washington de retener el mando de toda la actividad militar en la nación ocupada.

Líderes políticos y militares turcos se reunieron para considerar la petición estadounidense de que Turquía despliegue miles de soldados en Irak.

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