Para muchos, siempre será el Curro Jiménez. Pero el oficio del actor impone otros personajes y Sancho Gracia, con más de setenta títulos en sus créditos como intérprete, comenzará el mes que viene el rodaje de otra película, Mala uva, que será dirigida por Javier Domingo.
En una reciente entrevista para el diario El Periódico, el actor español habló sobre el personaje que lo hizo famoso, su pasado en Uruguay, sus logros como profesional y un grave traspié de salud que pudo superar. "El Curro fue un invento mío. Ambos nos debemos lo justo: lo que yo puse y lo que él me dio. Vamos a dejarlo en el 50%. Ya no tengo edad, si no, volvería a hacer la serie. Fue una época preciosa. El problema conmigo es que no soy mitómano. Soy todo lo contrario a lo que pude haber representado en un momento. Admito que es muy halagador que la gente te aprecie y te tenga cierto recuerdo. Ahora, han remasterizado la serie y la están distribuyendo en lotes de DVD. Eso es muy hermoso después de 27 años".
Estar tan identificado con un personaje puede a veces perjudicar la trayectoria de un actor, pero según Gracia el Curro nunca fue una carga demasiada pesada de llevar: "No he tenido épocas de silencio artístico más que cuando las he buscado. Por ejemplo, cuando me embarqué en Bolívar, una serie de televisión fallida, estuve tres años parado. Pero yo he trabajado toda mi vida, con altibajos, claro, como cualquier actor. La nuestra es una profesión liberal, y de vez en cuando hay que hacerle una poesía al teléfono o al celular para que te llamen. Yo no he tenido grandes paradas. O he estado dándole vueltas a algún proyecto o he estado trabajando. Parado, nunca".
Gracia habla con propiedad. Si en algún momento alguien pensó que el actor no podría sacarse de encima el estigma "Curro Jiménez", Gracia ha probado que lo suyo abarca más que un personaje. El Premio Goya que recibió como mejor actor el año pasado por su participación en el film 800 balas, bajo dirección del elogiado Alex de la Iglesia, es una de las pruebas del alcance de Gracia como actor.
URUGUAY. Los vínculos que unen a Gracia con Uruguay no solo están dados por su larga estadía en este país, que entre otras cosas le permite lucirse a la hora de enfrentar una parrilla. "Los asados me salen estupendos", comentó el actor durante la entrevista. "El truco es agua, sal y que la carne sea buenísima. Hay que saber tirar la sal. Yo tengo un sistema: tiro la sal gorda así, de lejos, con estilo, flas, y parece que eso le gusta a la carne y se hace bien. He preparado asados en muchas partes del mundo".
También mantiene un matrimonio que ya supera las tres décadas con una uruguaya: "Me preguntan cuál es el secreto para mantener una relación y siempre digo lo mismo: el cariño y esas cosas. Y hacer el amor, claro; si no, date por jodido. En la pareja hay que mantenerlo todo: el cariño, el sexo... Para no llegar al aburrimiento hay que mantener el fuego".
Otro tema menos placentero tratado en la entrevista fue el cáncer de pulmón que lo aquejó hace un par de años (que coincidió en parte con el rodaje de La comunidad de Alex de la Iglesia) pero que pudo vencer: "Hablar de eso no me da ni buen rollo ni mal rollo. La enfermedad ya ha pasado y está controlada. Y lo único que digo es que la gente enferma tiene que luchar, nada más. Como yo he luchado y sigo luchando. ¿Si he aprendido algo luego de haber tenido una enfermedad así? No tengo ni idea. Como siempre he tenido muchas ganas de vivir, no sé si la enfermedad me ha acentuado las ganas de hacerlo. En circunstancias como la que he atravesado, se aprende mucho de la gente, comprendes quiénes son las personas que te quieren".
DEUDAS. Las experiencias al límite suelen a menudo imponer balances sobre los logros y los fracasos a lo largo de la vida y Gracia también lo hizo para el diario español: "Me he fallado a mí mismo en cosas que tendría que haber hecho, que se te quedan en el tintero, y luego compruebas que ya no te queda tiempo para emprenderlas. En mi vida personal no sé si he fallado; y si he fallado, lo siento por los que me han rodeado y por mí mismo. Sobre todo, he malogrado temas profesionales, proyectos que tendría que haber acometido y que desestimé, un poco por vagancia o porque es más cómodo hacer un tipo de trabajo —llámele cine, llámele televisión— que dedicarte a una obra que de verdad... Ya no tengo tiempo, no me da el físico; hay cosas que no puedo hacer. Me he fallado en eso".
Muchas veces se sostiene que las experiencias de vida ayudan a un actor a componer un personaje, pero esto no es algo que Gracia comparta: "No sé. Aunque las experiencias de la vida son muy importantes, no creo que sean indispensables. Yo soy un actor de método, de estudio, de conservatorio".
Los frutos de la constancia y el trabajo
"Nació en 1936 en Madrid, pero creció en Uruguay, donde estudió en el conservatorio de Margarita Xirgú". Más o menos así comienza la breve reseña biográfica de El País de Madrid sobre este actor, a quien recientemente se lo pudo ver en la película mexicana El crimen del Padre Amaro.
Sus primeras películas las hizo a principios de los años sesenta, en donde alternaba entre papeles de galán y los westerns que se filmaban en España gracias al auge del sub-género "spaghetti" comandado por la dupla Sergio Leone-Clint Eastwood.
Pero fue gracias a la pantalla chica y no a la grande que Gracia se hizo una estrella, interpretando al bandolero Curro Jiménez. La serie fue tan popular que generó una secuela, filmada en Uruguay en 1994, 16 años después del furor causado por la primera parte. Si bien Gracia es una figura relevante del cine español, el actor también ha sabido construir una presencia pequeña pero respetable dentro del cine latinoamericano, con papeles a las órdenes de directores como el argentino Adolfo Aristarain (Martín H.) y varias películas filmadas en Cuba, como Amor perfectamente equivocado y Gallego.
En un caso como el de Gracia, un actor prolífico y que ha hecho muy distintos papeles tanto para TV como para cine, resulta complicado asociarlo a un estilo en particular o un director. Sin embargo, se podría afirmar que Gracia es un actor fetiche para el vasco Alex de la Iglesia. El director ha contado con el curtido rostro y la grave voz del actor en cuatro de sus seis largometrajes: Acción mutante, Muertos de risa, La comunidad y 800 balas.
Estos últimos tiempos han significado una seguidilla de premios y reconocimientos para Gracia, entre ellos un Goya a mejor actor, un galardón de la Asociación de Críticos de Nueva York y varios homenajes en distintos festivales. Sobre todo esto, el actor dijo durante una de sus estadías en Cuba que es el resultado de la constancia: "Por suerte se me dan estas cosas, porque hay actores a los que nunca les llega. Ha sido un período de mucha alegría, con distinciones como cuando me nombraron Excelentísimo en Bellas Artes. Son cosas que disfruto, pero como buen uruguayo, con los pies en la tierra".