Autoridades afirman que el calor causó 3.000 muertos en Francia

| Expertos dicen que en Francia no hay cultura del calor. Ni oficinas ni hospitales tienen aire acondicionado, lo cual hace la situación más grave que en otros países

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AFP

PARIS | ANSA, AP y EFE

El Gobierno francés y su primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, se han movilizado para combatir los efectos de una ola de calor sin precedentes en el país cuando las autoridades sanitarias hablan de "epidemia" y cifran en hasta 3.000 los muertos.

Raffarin interrumpió ayer sus vacaciones en la estación de montaña de Cambloux (centro-este) para presidir una reunión de coordinación de las labores sanitarias en la que se decidió extender a todo el país el "plan blanco", previsto para casos de catástrofe.

El dispositivo, que implica la movilización de todos los recursos sanitarios en caso de una emergencia nacional, había sido activado en la tarde de ayer por Raffarin en la región de París, la más afectada, pero no la única, por la mortalidad excepcional vinculada a la canícula.

Según el ministro de Salud, Jean-Francois Mattei, "la situación se está estabilizando" tras once días de canícula mortífera y reconoció que el calor era el responsable de la muerte de "entre 1.500 y 3.000 personas", aunque añadió que "resultará muy difícil establecer cifras definitivas".

"La tasa de mortalidad supera entre un 30 y un 50% a la del mismo periodo en 2002", añadió Mattei.

CATASTROFE. "Hecatombe", "catástrofe nacional" o "estado de guerra" son los términos utilizados constantemente por los expertos y directores de hospitales, así como por los responsables de empresas fúnebres que se han quedado sin sitio donde guardar los cadáveres hasta ser enterrados.

Ante la magnitud de la ola de calor —en Francia no se registraban temperaturas tan altas desde 1947— las preguntas que se escuchan en todos lados son: ¿Por qué hay un número tan elevado de muertos?, y ¿por qué el calor mata sin piedad en Francia y no ocurre lo mismo en Italia y en España?

Una pregunta que hasta ahora no tiene respuesta inmediata, pero sí algunas explicaciones.

Los especialistas aseguran que en Francia no hay una cultura del calor. El país está habituado a temperaturas más bajas que los países vecinos y, por eso, Francia carece de aparatos de aire acondicionado. Ni las oficinas ni los hospitales hay equipos de aire acondicionado.

"En los corredores (del hospital) a veces el calor supera los 30 grados durante todo el día y para los ancianos que llegan en estado de coma esto es un desastre", aseguró el director de emergencias del hospital Avicenne de Bobigny, Philippe Hoang.

"La transpiración permite refrescar la piel, la sangre y el cuerpo. Pero los ancianos carecen de la suficiente cantidad de líquido en el cuerpo y por eso pierden la capacidad de transpirar. Sus glándulas sudoríparas funcionan mal. Además, el calor nocturno no le permite al organismo descansar bien y permanece en constante tensión", precisó el doctor.

La ola de calor está causando además situaciones de tensión, como la que ocurrió ayer en París, donde un grupo de personas se trenzó a golpes frente a un local de ventiladores, y la policía debió intervenir para "enfriar" los ánimos.

La noticia de que un camión cargado de ventiladores estaba por arribar al Hinna Bazar atrajo a hombres y mujeres, que intentaron tomar por asalto el vehículo, por lo cual el dueño del local debió llamar a la policía.

UNA BUENA. Sin embargo no todas son malas. La ola de calor está dando una ventaja a los vitivinicultores franceses esta temporada porque las altas temperaturas producen uvas dulces, lo que permite su vendimia semanas antes de lo usual.

En Burdeos, donde hay esperanzas de que éste será un año excepcional, algunos productores empezaron a recolectar uvas esta semana, aunque por lo general la vendimia comienza a mediados de setiembre.

En Chateau Haut-Brion, Pessac, un vitivinicultor aseguró que el calor produjo una excelente cosecha.

"Tenemos uvas espléndidas, con un aroma intenso", dijo Jean-Philippe Delmas, director del asistente del viñedo. Aunque hay excepciones, "Por lo general la mejor cosecha es la cosecha temprana".

España reza por un poco de lluvia

MADRID

Tres personas fallecieron ayer en España a causa de la ola de calor, con lo que la cifra total de muertes por las altas temperaturas en el país se elevó a 46.

Desde hace varias semanas, la península Ibérica se ha visto afectada por una ola de calor que ha subido los termómetros por encima de las temperaturas medias estivales.

En Andalucía (sur), una mujer de 69 años, que estaba hospitalizada desde la semana pasada, falleció por agravamiento de su estado de salud debido al calor, informaron las autoridades sanitarias. Esta región, la más castigada por la ola de calor, suma así 29 muertes.

El Instituto Nacional de Meteorología (INM) de España ya ha anunciado que esas tórridas temperaturas comenzarán a ceder en las próximas horas por el norte y el alivio térmico se apreciará el fin de semana en prácticamente toda la península. Además de los daños a la salud, la ola de calor está afectando a sectores como la agricultura y al medioambiente. EFE

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