LIMA
Ganó Uruguay. De nuevo de visitante. Jugando al ataque. 4 a 3. Haciendo sufrir y gustando. Ganó Uruguay, entonces. Más que nunca, esta vez ante Perú en el Estadio Nacional de Lima, "a lo Carrasco". La identidad, el estilo de esta "nueva generación", se notó desde el vamos. Porque Uruguay empezó jugando bien. En todas sus líneas se mostró como un equipo ordenado, compacto, tácticamente aplicado y con la clara intención de jugar siempre por afuera, como también de llegar en todas las oportunidades con por lo menos tres atacantes al área adversaria.
No extrañó, pues, que los celestes dominaran abiertamente a los peruanos, y en ese marco no sorprendió, tampoco,que a los 11’ Uruguay se pusiera en ganancia tras una gran jugada que elaboró "Malaca" Martínez por la derecha del avance: el hábil enganche bohemio llegó hasta el fondo de la cancha, hizo una pared con Estoyanoff, y luego metió el pase al medio del área, por donde entraba Liguera, que sacó un remate que no puso ser contenido por Ibáñez. El rebote lo recogió el propio Liguera y convirtió el primer tanto.
Como consecuencia de ese gol, los locales comenzaron a ser silbados por su hinchada y eso, más que condicionar a los futbolistas peruanos, parece que condicionó al árbitro, que a los 20’ anuló un gol que, tras una muy buena combinación armada por Estoyanoff, Bueno y Liguera, fue anotado por Perrone en forma totalmente válida.
De esa manera, y en pocos minutos, de un eventual 2-0 que hubiera sido el fiel reflejo de lo que ocurría en la cancha, se pasó al empate 1-1 que llegó a los 28’, como producto de una jugada en la que Jefferson Farfán agarró saliendo a la defensa uruguaya y, luego de ganar un pique fulminante por el centro de la defensa visitante, clavó un derechazo impresionante con el que quedó plasmada una igualdad injustificada.
Apoyado por su público, Perú se fue arriba, y dio vuelta la cancha: con su habitual característica de fútbol tocador, técnico y prolijo, el equipo local ganó en profundidad y por un rato le salieron todas, pero los celestes se pararon bien, sin quedar acorralados jamás en su cancha, y de esa forma consiguieron mantener el empate hasta el final de la primera parte.
El segundo tiempo empezó y siguió a todo gol. A todo trapo. Perú pasó al frente tras un tiro libre que no tenía mayores pretensiones, pareció que a los celestes se les venía la noche, pero luego de una falta muy bien ejecutada por Liguera, el "Pato" Sosa anotó el tanto del empate. En medio de un trámite totalmente abierto Farfán hizo el tercero de los locales en gran jugada y otra vez dio la sensación de que se ponía fea para el equipo de Carrasco. Pero Uruguay volvió a recuperar la pelota, Liguera empató 3-3 con un notable remate de media vuelta al segundo palo, y poco más tarde fue Vigneri el que convirtió el gol de la victoria al capitalizar otro remate de Liguera que no pudo ser retenido por el arquero peruano.
Ganó Uruguay. De nuevo. 4 a 3. Cambiando gol por gol. Jugando al ataque. Más que nunca, entonces, "a lo Carrasco".
Sosa: figurita repetida
URUGUAY. DE LEON: Con excepción de la jugada del segundo gol peruano, respondió; tuvo una actuación destacada. ROMERO: Cumplió. Fue el mas firme de la retaguardia. AGUIAR y BIZERA: Alejaron mucho peligro, tanto por arriba como por abajo; los dos sufrieron bastante cuando le metieron pelotazos a sus espaldas. LAGO: El más flojo de la defensa. Para peor, protestó, se ofuscó y, claro, lo sacaron, porque hizo lo más enoja a Carrasco. MARTINEZ: Fue el termómetro del mediocampo: arrancó bien, luego bajó y levantó muchísimo en la segunda parte. SOSA: Corrió, marcó, jugó, hizo un gol. Una vez más, como en Seúl y en La Plata, fue el alma del cuadro. LIGUERA: Tuvo intermitencias, pero fue muy importante. No apareció en los 20’ iniciales, luego se juntó con Sosa y con el "Malaca", metió dos goles y redondeó una gestión, fundamentalmente en la creación ofensiva, que resultó determinante. Estoyanoff: Protagonizó algunas escapadas penetrantes y ayudó a recuperar la pelota, pero no gravitó como puede en el área adversaria. BUENO: Corrió mucho, sobre todo tapando las salidas de los defensores rivales, pero careció de peso atacante. PERRONE: Lo olvidaron y lo habilitaron en forma muy espaciada. Pese a todo, metió un gol, fue oportuno y no bajó nunca los brazos. SILVA: Marcó con firmeza y se fue arriba con velocidad y determinación en muchas oportunidades. BROLI: Ayudó muchísimo en la recuperación de la pelota. Fue importante. VIGNERI: Voluntarioso, oportuno, anotó un gol clave.CURBELO y DIOGO: Jugaron pocos minutos, pero lo hicieron en momentos difíciles, y no desentonaron.
PERU. Resaltó nítidamente la gestión de JEFFERSON FARFAN, que con su velocidad y contundencia fue el mejor jugador de la cancha.
"El que se quiera subir al tren..."
Carrasco estaba tranquilo en el vestuario. Conforme, claro. Pero no exultante. Otra vez había sorprendido. Poniendo de capitán a Diego Perrone, por ejemplo; pero, fundamentalmente, haciendo que "su" Uruguay volviera a ganar de visitante, manteniendo el estilo y la identidad del fútbol que el técnico pregona desde mucho antes de asumir el cargo: "No, no es revancha contra los que no creen o contra nadie. Yo no lo tomo así. Para mí lo realmente importante es que estamos en el buen camino. Lo dije muchas veces: en esta etapa a mí me importa más el funcionamiento que los resultados. Aunque, claro, es mejor si se gana, porque los muchachos tienen cada vez más confianza en lo que hacen. Es eso, no revancha. Además, se los digo siempre a ellos: hay mirar el medio vaso lleno y no el medio vaso vacío. Después, bueno, el que se quiera subir al tren, bárbaro; y el que no, que se quede abajo. No pasa nada. Te repito: a no me obsesiona ganar ahora, porque sé que esto lleva su tiempo. Pero, bueno, si se puede ganar, mejor, porque los jugadores ganan en credibilidad. Como hoy (anoche) acá: aún cuando estábamos 2 a 1 atrás, se mantuvo la identidad, los jugadores siguieron fieles al sistema, y eso me enorgullece. Eso es lo que siento, no revancha..." .
El diálogo empezó en el camarín del Estadio Nacional de Lima y se cerró en el aeropuerto "Jorge Chávez".