SAN PABLO | ANSA
Unos 4.000 integrantes de los movimientos de
Trabajadores Sin Tierra y Sin Techo (MST) y de la
Organización de Lucha en el Campo realizaron ayer
nuevas ocupaciones y marchas en los estados de San
Pablo, Rio Grande do Sul y Pernambuco.
Unas mil familias de trabajadores del MST, para un
total de 2.500 personas, comenzaron a ocupar la
madrugada de ayer sábado un terreno de la
Volkswagen, en el cinturón industrial de San Pablo,
frente a la sede de la montadora, informó la Policía
Militar (PM).
"La idea es ocupar, resistir y construir", aseguró
durante la ocupación del terreno de la Volkswagen,
Patricia Vieira, una de las coordinadoras del MST,
quien definió ese terreno como "un latifundio urbano y
un latifundio de trabajo".
A su vez, en Porto Alegre, sur del país, 800 integrantes
del MST reanudaron ayer su marcha por el interior del
estado de Rio Grande do Sul con destino a la ciudad
de Sao Gabriel.
Esa marcha es para rechazar la desafectación del
programa de reforma agraria de unas 13.200
hectáreas, adoptada por la justicia estadual el 8 de
julio, y por la decisión de los hacendados de la zona de
fomentar acciones en contra de los "sin tierra"
movilizados.
La nueva ola de tensión en el campo comenzó el
jueves, cuando el Sindicato Nacional de Productores
Agricultores al que están afiliados unos 200
terratenientes advirtió que "radicalizará" su postura en
contra de los "sin tierra".
CHOQUES. Según explicó uno de los líderes
nacionales del movimiento campesino en el estado de
Pernambuco, Joba Alves, "el latifundio está decidido a
utilizar todas sus armas para intentar frenar la reforma
agraria porque sabe que la actual coyuntura política no
los favorece".
En ese sentido, el Sinapro también anunció que
realizará hoy una protesta contra la reforma agraria y
las ocupaciones, apenas a dos kilómetros de la zona
por donde avanza la marcha de los "sin tierra" de Porto
Alegre.
Además de esas movilizaciones, unos 700 integrantes
de la Organización de Lucha en el Campo ocuparon
ayer tres ingenios en Recife, estado de Pernambuco,
nordeste del país, que suman alrededor de 1.200
hectáreas.
Parte de esas tierras, 920 hectáreas, son de propiedad
del alcalde del municipio de Panelas (Recife), Sérgio
Miranda.
Este grupo organizó, desde el 2 de julio, 12
ocupaciones en el estado, en el marco de una jornada
por la lucha de la tierra que concluirá el 25. Hasta esa
fecha, la organización espera completar 35
ocupaciones, para presionar al gobierno federal a
agilizar la reforma agraria.
Frente a las nuevas ocupaciones, el ministro de
Justicia, Marcio Bastos, aseguró que la Policía Federal
"está vigilando" las zonas de mayor tensión en el país.
"Queremos disminuir la tensión, pero siempre con la
misma advertencia: en un Estado democrático, nadie
está por encima de la ley", aseguró Bastos.
La advertencia, aclaró el ministro, "vale tanto para los
hacendados como para los sin tierra".