BUENOS AIRES - El presidente de Argentina, Néstor Kirchner, se reunirá el miércoles con su colega de Estados Unidos, George W. Bush, "a agenda abierta", pero con su interés focalizado en obtener respaldo norteamericano para la crucial negociación de su país con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
"Habrá agenda abierta. Cada país tendrá sus puntos prioritarios", dijo ayer desde Lisboa el canciller argentino Rafael Bielsa a una radio de Buenos Aires.
Bielsa opinó, sin embargo, que el diálogo probablemente incluya "el sistema de preferencias (arancelarias) para productos argentinos, el acuerdo con el ALCA en el marco del Mercosur, la negociación con el FMI y la participación argentina, en el marco de la ONU, por la paz y reconstrucción de Irak".
En tanto, el embajador argentino en Estados Unidos, José Bordón, también cosultado telefónicamente por una radio porteña, admitió desde Washington que las negociaciones con el FMI serán analizadas en la Casa Blanca.
"No espero (que se consideren) temas puntuales, sino un clima global de entendimiento, entre los cuales el tema económico, a 30 días del cierre de las negociaciones con el FMI, obviamente estará presente", dijo Bordón.
El diplomático sostuvo que "el encuentro personal puede generar un clima de confianza que permita profundizar y llevar adelante los temas de consenso: confianza, conocimiento y apertura son los ejes centrales de la agenda".
La inclusión de la cuestión económica parece confirmarla también la decisión del presidente argentino de viajar con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, responsable de la negociación con el FMI, en procura de un acuerdo a tres años que incluya una redistribución de los pagos de deuda que se concentran sobre el final de 2003.
Estados Unidos adelantó el jueves pasado una expectativa de rápido entendimiento entre el FMI y Argentina por intermedio del subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales, John Taylor. AFP