Los afganos se quejan del frío en Guantánamo

KABUL - Algunos de los 16 prisioneros afganos liberados luego de pasar casi dos años en una prisión militar en la base estadounidense de Guantánamo dijeron ayer que sus guardianes los golpeaban, pero otros afirmaron que no recibieron maltrato alguno.

"Fui maltratado 107 veces", dijo Abdul Rehman, de 29 años, en la cárcel central de Kabul, poco antes de que los reos fueran entregados a la Cruz Roja internacional para ser llevados a sus hogares.

Indicó que sus captores lo encadenaron de pies y manos y lo golpearon con un tubo de metal en las piernas y espaldas, aunque no quiso mostrar sus cicatrices.

"¿Quién dice que no fuimos castigados? Eso no es verdad", dijo Rehman, de la provincia de Faryab, en el noreste de Afganistán. "Abusaron de nosotros, nos trataron muy mal. Pusieron a 24 de nosotros en un pequeño cuarto congestionado. Nos pusieron también en cuartos fríos", dijo.

"En Guantánamo no hay derechos humanos. Hay mucho sufrimiento", agregó.

Pero Nate Gul, de 24 años, dijo que "todo estuvo bien. No me golpearon".

"Me interrogaron unas 30 o 40 veces", dijo Gul, de la oriental provincia de Jost.

Gul dijo que lo tuvieron en un pequeño recinto parecido a una jaula, aunque tenía toallas, shampú, un cepillo de dientes, cobijas, tres comidas diarias y tiempo para orar.

Un vocero militar de Guantánamo negó las acusaciones de abusos.

"La presión física simplemente no es una alternativa. No lo hacemos, no hay golpizas", dijo el teniente coronel Barry Johnson.

Pero otros reos se quejaron.

"Dan un trato muy malo a los prisioneros en Guantánamo. Fue en contra de los derechos humanos de la Convención de Ginebra", dijo Zabet Ullah, de 32 años y oriundo de Kandahar, mientras subía al autobús de la Cruz Roja.

"No estoy feliz. Fue muy malo", dijo Qari Mohammed Sarar, de unos 30

Los sujetos, en su mayoría de entre 20 y 30 años, parecían todos saludables. AP

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