México | AFP. Los mexicanos castigaron al presidente Vicente Fox y principalmente al partido oficialista PAN en las legislativas del domingo, ganadas por el opositor PRI, que de paso se tomó revancha de la humillante derrota sufrida en los comicios generales de hace tres años.
El órgano electoral dio ganador al Partido Revolucionario Institucional (PRI) con el 34% de los votos, seguido por el Partido Acción Nacional (PAN, centroderecha) con 30,5%, en unos comicios que registraron una abstención sin precedentes del 59%.
Según ese informe, el PRI obtendría entre 222 y 227 de los 500 diputados de la Cámara Baja (frente a 207 escaños en la actual legislatura), el PAN entre 148 y 158 (de 202 que tiene ahora) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD, centroizquierda) entre 93 y 100 (56 ahora).
Ningún partido obtendría la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, que debería examinar cruciales reformas socioeconómicas y políticas prometidas por Fox en la campaña proselitista que le permitió derrotar al PRI en julio de 2000, tras 71 años de gobierno hegemónico de este movimiento político.
El mandatario, de 61 años, no ha podido cumplir sus promesas electorales, debido en parte a la recesión nacional e internacional y a que su partido no cuenta con mayoría absoluta en la Cámara y el Senado (que será renovado en 2006), año de las elecciones presidenciales.
"La derrota oficialista en las legislativas intermedias se debió al desencanto de la ciudadanía con el gobierno de Fox, pero también a la percepción de que el PAN no ha promovido iniciativas en favor de los pobres y los mexicanos mayores, que convivieron durante años con el PRI", dijo el analista Lorenzo Meyer.
"Es evidente que, mal que bien, Fox pasará a la historia como el hombre que derrotó al PRI y cuenta, además, con un nivel de aceptación del 65% a tres años de terminar su mandato, pero el PAN ha quedado en la incómoda situación de saber que la gente no lo quiere con miras a los comicios de 2006", señaló otro comentarista.
Tras anunciarse los resultados en la noche del domingo, Fox llamó a buscar acuerdos para resolver los problemas de México, un país de casi 100 millones de habitantes, de los que 50 millones están por debajo de la línea de pobreza y que tiene acuerdos de libre comercio con la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, Chile y otros países.
"La democracia ha triunfado en esta elección transparente y ordenada, el proceso fue intenso y competido, y así de intenso debe ser el consenso para lograr los acuerdos que México requiere", dijo Fox en una alocución radiotelevisada.
El jefe del PRI, Roberto Madrazo, y su colega del PAN, Felipe Bravo, coincidieron con el mandatario en que es necesario hacer acuerdos sobre los temas fundamentales.
Fox también pidió "escuchar y entender el silencio de los ciudadanos que no se expresaron en las urnas".
Sólo 26,5 millones de los 64 millones de ciudadanos habilitados para votar acudió a las urnas, según el Instituto Electoral (IFE).
El PRI ganaba también la gobernación de cuatro de los seis estados donde el domingo hubo elecciones, incluido el norteño y rico de Nuevo León, un antiguo bastión del PAN, según encuestas privadas.
En la elección para la Asamblea Legislativa y autoridades comunales de Ciudad de México, se imposo ampliamente el PRD, partido que también repuntó en la Cámara de Diputados y que perfila como candidato presidencial al popular jefe del gobierno capitalino, Andrés López Obrador, según comentaristas.