Topadoras derriban mezquita frente a la Basílica de Nazaret

NAZARET | ANSA

La destrucción de los cimientos de la mezquita de Shihab e-Din, que se construía cerca de la Basílica de la Anunciación en Nazareth, norte de Israel, puso fin ayer a una disputa entre cristianos y musulmanes que data de 1999.

La decisión del gobierno israelí, que envió sus topadoras al lugar, está destinada a marcar una señal en las relaciones con la población árabe musulmana, preocupada por el arresto en junio del líder del movimiento islámico, Raed Salah.

Salah está acusado de mantener contactos con un agente de inteligencia iraní y con Hamas.

El caso de la mezquita surgió a comienzos de 1999, cuando el movimiento islámico de Nazaret anunció la intención de construir un templo a pocos metros de la Basílica de la Anunciación, en un sitio donde se considera está la tumba de Shihab e-Din, un combatiente musulmán familiar de Saladino.

Las iglesias, en particular la Católica, reaccionaron con desdén y se expresaron en contra de la construcción cercana a uno de los lugares más significativos para los cristianos de todo el mundo.

También el Vaticano protestó en dos ocasiones contra el proyecto.

"No habrá reacción alguna (de las Iglesias). El tema no es asunto nuestro sino entre el gobierno israelí y el movimiento islámico", dijeron fuentes eclesiásticas.

El ministro para la Seguridad Interna israelí, Zahi Hanegbi, explicó ayer que un tribunal de su país estableció la semana pasada que la construccion de la mezquita —que había sido aprobada por el gobierno en el pasado— no es legal y que el área no es considerable un lugar santo.

Hanegbi aseguró que se concederá a la población árabe de Nazaret levantar un nuevo templo a algunos cientos de metros de distancia, "pero no en un sitio tan cerca de la Iglesia de la Anunciación, un lugar santo para los cristianos, que peligraba quedar a la sombra de la mezquita Shihab e-Din".

enfrentamientos. Grupos de manifestantes intentaron impedir a los agentes la demolición de la construcción y la policía detuvo a algunos de ellos.

Entre los manifestantes se encontraba el vicealcalde de Nazaret, Salman Abu Ahmad, un dirigente local del Movimiento islámico, que calificó de "gesto bárbaro" la acción.

"Sharon practica en Nazaret la política ‘divide y reinarás’ con el fin de obstaculizar la lucha común de los musulmanes y cristianos para la emancipación política en Israel", expresó el alcalde de la ciudad Rames Jaraisi, pese a oponerse en el pasado a la construcción de la mezquita.

"La intervención de la policía y las topadoras no agradó a la ciudadanía pero, al mismo tiempo, también muchos musulmanes no comprendían la necesidad de construir una mezquita justo en ese punto", comentó Mustafa Qassuksi, un arquitecto residente en el centro de la ciudad.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar