Paso Carrasco | E. Barreneche
Un niño de 10 años fue mordido en la cara y piernas y padecería una fisura de caderas por un ataque de dos perros cimarrones antes de que ingresara a la Escuela 145 de Paso Carrasco.
Los perros se escaparon al mediodía del viernes 27 de junio cuando la propietaria de la vivienda ingresó en su vehículo y el portón automático demoró en cerrarse.
Los animales, que atacaron con furia contra los escolares, son realmente agresivos, sumado al hecho de que diariamente reciben pedradas o son azuzados con palos colocados entre las rejas por los niños cuando ingresan o salen de la escuela, indicaron vecinos de esa zona que fueron consultados por El País.
El hecho, que ocurrió al mediodía del viernes pasado, fue denunciado en la Seccional 26a. de Policía de Paso Carrasco y los antecedentes del caso fueron elevados al juez Daniel Tapié, del Juzgado Penal de la Ciudad de Costa.
Tapié ordenó a la Policía que el niño Samuel Maximiliano Jorge fuera visto por un médico forense y se le eleven todos los antecedentes y actuaciones realizadas por el caso. El juez aún no se pronunció sobre el tema, se espera que el fallo se conozca con posterioridad al 15 de julio, fin de la feria judicial.
El niño atacado había sido operado del corazón y se encontraba medicado en el marco de un tratamiento contra la epilepsia. Tras el ataque, según denunciaron personas allegadas a la familia, sufrió un principio de convulsión.
Fuentes policiales informaron que son comunes las denuncias por mordeduras de perros en el barrio, de las que son víctimas niños, cobradores, tomadores de consumo de OSE y UTE, y recolectores de residuos.
La utilización como animales domésticos de rottweiler, ovejeros alemanes, akitas, cimarrones, dogos y pit bull terrier, entre otras razas, se pusieron de moda en los últimos años como una forma de paliar la inseguridad.
Muchos de estos perros se encuentran recluidos precariamente y se escapan con facilidad, atacando a transeúntes.
Tampoco son adiestrados en forma adecuada para que sepan cuál es el momento en que deben defender a su dueño o a una propiedad, indicaron las fuentes policiales consultadas en relación al tema.
ASESINOS. La mayoría de los vecinos domiciliados en la calle San Juan esquina San Cono, critican a la propietaria de los perros por el ataque ocurrido al escolar.
Otros, en cambio, afirman que la mujer ha colocado rejas para evitar que sus perros se escapen y señalan que los escolares apedrean las casas ubicadas a poca distancia de la escuela y a los perros de la vecindad.
"Esos perros cimarrones son asesinos. Se han escapado miles de veces. Su dueña los deja sueltos a propósito cuando ve a un perro que no le gusta. Así los cimarrones lo pueden despedazar", dijo Herwin Villegas, un funcionario de la UTU domiciliado a muy poca distancia de la escuela.
Villegas tiene una obvia antipatía a esos animales. En una oportunidad, ambos mastines atacaron a su pequeño perro y lo mataron.
Tras aclarar que esta es la primera vez que muerden a una persona, el vecino dijo que, en sus escapadas, ambos cimarrones "mataron a muchos perros y gatos".
Andrea Iriondo, una estudiante de 18 años, vive al lado de la Escuela Nº 145 y coincidió con Villegas sobre la ferocidad de los cimarrones atacantes.
"Su dueña se lleva mal con los vecinos. Siempre está amenazando con sus perros. En el barrio se comenta que ella soltó los cimarrones para que atacaran a los escolares, porque estos estaban tirando piedras a los animales", explicó.
Ricardo da Costa (41) es albañil. Trabaja en la construcción de unas rejas de una casa ubicada exactamente al frente de la escuela.
Pese a que no vio el ataque de los perros, Da Costa dijo que los perros se escaparon cuando su dueña entró con su camioneta y los portones automáticos demoraron un instante para cerrarse.
El albañil explicó que los niños de la escuela enloquecían a los perros cimarrones tirándoles piedras todo el día o azuzándolos con palos.
María Shirley Prado, un ama de casa de 44 años, dijo que los niños de la escuela le rompieron un vidrio de una ventana del frente con una piedra.
Tras advertir que los escolares están más controlados este año con la nueva directora, Prado dijo que estos "provocan mucho" a los perros cimarrones de su vecina.
Prado advirtió que "no creía" que los perros hubieran sido sueltos a propósito por su dueña.
De ser así, agregó, ya hubieran ocurrido otros incidentes en el pasado con escolares y "eso no pasó. Esa vecina tiene esos perros desde hace cinco años".
Mientras tanto, no pocos vecinos del lugar aguardan con expectativa el fallo judicial. Muchos creen que el propietario de los canes debe ser sancionado de algún modo por la Justicia, otros en cambio sólo ven el episodio que involucró al escolar como un lamentable accidente.
Sólo algunas normasmunicipales sancionan
n Decenas de perros sin dueños vagabundean por Paso Carrasco despedazando bolsas de basura.
"Muchos de ellos son ovejeros alemanes. Es un problema para el barrio", dijo a El País la ama de casa María Shirley Prado.
Prado opinó que una razón para que haya tantos perros sueltos es que sus dueños no pueden mantenerlos, ya que es cara la alimentación de un animal de porte como lo es un ovejero. Agregó que eso lleva a que los animales husmeen en las bolsas de basura buscando comida.
Andrea Iriondo, una estudiante de 18 años, dijo que "hay muchos perros sueltos en Paso Carrasco. Son animales grandes. Sin embargo, estos nunca atacan a los niños".
En Uruguay no hay ninguna ley sobre el cuidado de animales peligrosos o sueltos. En Maldonado existe un decreto que estipula que el dueño de un perro debe instalarle un microchip debajo de la piel con datos del propietario. En caso de que ese perro muerda a un transeúnte, el responsable es su dueño.