Las grandes casas discográficas estadounidenses, cansadas de una lucha sin resultados contra los sitios gratuitos de música en internet, amenazan ahora con apuntar sus baterías contra las "fuentes del mal" y demandar a cientos de miles usuarios en Estados Unidos.
La Asociación estadounidense de la Industria del Disco (RIAA, por sus siglas en inglés) comenzará el jueves a "juntar pruebas y preparar demandas judiciales contra usuarios individuales de computadoras, que proponen ilegalmente compartir importantes cantidades de música protegida (por los derechos de autor) a través de las redes de intercambio de particular a particular", dijo la entidad.
Es decir, la organización defenderá a los grandes nombres de la edición musical atacando a los distribuidores de archivos musicales ilegalmente obtenidos de sitios como KazAa, Morpheus o Grokster, que tomaron la posta de Napster, cerrado por orden de la justicia en junio de 2001.
Los "distribuidores al mayoreo" son los primeros en la mira, por encima de los que descargan la música para su propio uso, dice la RIAA para calmar las preocupaciones de los padres de miles de adolescentes, que prefieren las computadoras para escuchar a Madonna, U2 o Eminem a bajo precio.
"Ahora le apuntamos a todos los que, sean jóvenes o viejos, ofrezcan archivos musicales ilegales", dijo hoy el presidente de la RIAA, Cary Sherman.
"No se puede esperar de la música que sea creativa si las personas no lo pagan", dijo, recordando que en el espacio de tres años, las ventas mundiales de discos bajaron 25%. AFP